No en balde en Paraguay los juegos de azar son un exitazo. El paraguayo es timbero: le gusta el riesgo, la apuesta, la ganancia espontánea, sin ningún planeamiento, fruto de la suerte, los astros, el payé o cualquier otro artilugio mágico. Todo está bien, mientras se trate de hechos aislados, producto de decisiones individuales y particulares. Pero cuando la timba se transforma en un mecanismo de gobierno, ahí la cosa ya se pone color hormiga.
La introducción vale a modo de graficar lo que parece ser la situación del actual gobierno. Sin estrategia, sin planeamiento y sin rumbo, los principales referentes luguistas hechan mano a jugadas arriesgadas e impredecibles para lograr algún que otro pequeño éxito que exhibir a modo de trofeo a la ciudadanía (obviamente están convencidos que esta entidad,"la ciudadanía”,no es mas que un conjunto de minusválidos mentales incapaces de hacer un analisis de sus decisiones ) . El tratamiento del proyecto de ley que prorroga el mandato de intendentes y concejales es un ejemplo. Desde esferas gubernamenales se habían dado señales que parecían orientadas al rechazo a la prórroga de intendentes. Incluso, los tres senadores aliancistas habían hecho causa común con patriaqueridistas y vanguardistas, las bancadas que mas claras tenían las cosas, y habian actuado en consecuencia. Sin embargo, una nueva y extraña ligazón apareció en el horizonte: un acercamiento clandestino y casi imperceptible, con solo destellos de su existencia: la fugaz presencia de una sobrina presidencial en el cumpleaños colorado y una serie de comentarios sobre conversaciones entre Miguel Lopez Perito y Juan Carlos Galaverna ,quienes -aseguran- se habrían encontrado mutuamente agradables.. todo, traducido en la presencia de los senadores luguistas para dar quórum en la sesión donde no pudo rechazarse mas la extensión de los mandatos de los intendentes amigos...y la apuesta por la prórroga a cambio de prestar el acuerdo a dos candidatos a embajadores, como si fueran un simple giro más de ruleta o el bluff en una jugada de poker.
Asi se está timbeando el futuro de este país, señores. Importa en absoluto la violación constitucional que representa la extensión de los mandatos y lo que ello puede producer a nivel de seguridad jurídica (¿cómo sabremos ahora si a uno al que se le vota por cinco años, se quedará realmente solo esos cinco años? Y si consigue una mayoría circunstancial que lo “consagra indispensable” otros cinco años más?) importa en absoluto la distorsión del díficil consenso al que se logró llegar en estos 20 años de democracia, como por ejemplo, la determinación de que los candidatos que resulten elegidos respeten el plazo para el cual se los eligió y no sucumban ante la tentación de eternizarse en el poder.
Los acuerdos políticos, institucionales, a la luz pública y con la participacion de todos los sectores no solo son necesarios, sino sanos y fortalecedores para la democracia. Pero los negocios politicos clandestinos, sectarios y secretos, solo confirman el carácter pillo y piratezco de quienes los propician, impulsan e inclusive, justifican.