Con todas sus armas entró el ministro del Interior, Enrique Riera, para reaccionar contra los ataques al gobierno que vienen de todos los frentes, pero se enfocó principalmente en responder al ex presidente Nicanor Duarte Frutos y al embajador en Washington, Gustavo Leite, a quienes trató de cuervos y carroñeros y de intentar ocupar el liderazgo de Horacio Cartes en el Partido Colorado, aprovechando su ausencia por salud.
Nicanor dijo que “la soberbia es la víspera de la caída”, al referirse al presidente Santiago Peña, quien es blanco de críticas en medio de un contexto electoral y está siendo presionado por los mismos colorados para cambiar a sus ministros. También criticó posibles licitaciones amañadas, al igual que el embajador Gustavo Leite, quien dio a entender que en este gobierno se cobran coimas a los empresarios.
Riera aprovechó el acto de posesión al cargo de César Roberto Silguero Lobos como comandante interino de la Policía Nacional y calificó de repugnante que ahora salgan las críticas. Reconoció que Cartes no está tomando decisiones por estar convaleciente.
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“Todos aquellos que están sacando la cabeza fuera del agua, aprovechando una coyuntura donde un líder natural del Paraguay, que llegó muy alto, muy lejos, que aguantó presiones inexplicables de fuerzas internas y externas, está en un periodo de convalecencia; realmente es repugnante que se pretenda ocupar ese espacio temporalmente abandonado por razones de salud para intentar sacar provecho político. Los describe de cuerpo entero: cuervos, carroñeros. Pero, si creen que estás solo, si creen, presidente (Peña), que estás solo, están terriblemente equivocados”, sentenció Riera.
El ministro pidió además no quemar fusibles y afirmó que todos los cambios que hizo el presidente en el gobierno fueron para mejorar, no para tapar escándalos o por bombas de humo, ni porque no se soporta la presión, sino porque unos deben salir y otros deben entrar.
“No tiene nada que ver con el peñismo o cartismo, con oposición o disidencia, tiene que ver con la lectura de la cancha, cuando entra la Albirroja, presidente, todos aplaudimos, empecemos a trabajar en estas lecturas, los cambios son naturales, se hacen para mejor, no para quemar un fusible, cuando uno quema un fusible, destruye a una persona y, a su vez, a su familia”, resaltó.
Del mismo modo, Riera se dirigió directamente a Nicanor, que trató de soberbio al presidente.
“El respeto se construye; por eso, en este segundo tiempo, donde se vienen tiempos turbulentos, es simpático ver a algunos hablar de soberbia que le sobra, o es simpático ver a aquellos tiroteadores que cuando estuvieron, no hicieron nada. A mí, cada vez más, presidente, me cuesta quedar callado”, lanzó.
En los últimos días se dieron muchos cuestionamientos que salieron del mismo oficialismo en torno tanto a la gestión política como técnica.
“Aquel funcionario público que no puede explicar lo que tiene, no tiene derecho a abrir el pico”, lanzó el ministro en medio de las críticas de Leite por supuestas coimas en el Gobierno de Peña.