El sacerdote y teólogo Aníbal Amarilla indicó que no está de acuerdo con la Real Academia Española (RAE) y su intención de incorporar al diccionario castellano una nueva acepción de matrimonio, que incluye la unión homosexual.
De aprobarse el nuevo término, la palabra matrimonio figuraría en la 23.ª edición de la RAE también como: “en determinadas legislaciones, unión de dos personas del mismo sexo, concertada mediante ciertos ritos o formalidades legales, para establecer y mantener una comunidad de vida e intereses”.
Amarilla señaló que hay una cuestión ideológica en la introducción de esta acepción por parte de la RAE, porque la palabra matrimonio está formada por dos palabras latinas: matri, de matriz, de donde deriva mater (madre), y de monium, que es unión.
“En latín significa el servicio a la madre, a la matriz, por lo tanto la unión de dos personas para “unir” el resguardo de la matriz de la mujer, de la madre”.
Sostuvo que hay que tener en cuenta el significado de la palabra teniendo como base la etimología de la misma, además de tener en cuenta la naturaleza de la “procreación humana” y el resguardo de la institución de “matriz”, de la familia.
“No se debería dar otra acepción solo por consenso. No estoy de acuerdo con eso. Hay otros términos para las personas del mismo sexo que quieran tener unión, pero matrimonio tiene su origen en el servicio de la matriz”, indicó.
El teólogo afirmó que las ideologías predominantes pretenden hacer la unión homosexual, sea entre hombres o mujeres, como depositaria de la matriz.
“La Iglesia no defiende solo el matrimonio porque es un sacramento, sino porque es una institución natural previa incluso a Jesucristo, previa incluso al de la Iglesia. O sea, no es de gusto o de disgusto de doctrina, no es una cuestión doctrinal, sino de lo natural”.
El latín previo al cristianismo y a la Iglesia, sostuvo Amarilla, acuñó siglos antes la palabra matrimonio como servicio a “la matriz”.
EN PARAGUAY. Juan Aguiar, miembro de la Real Academia Española, explicó que la palabra “matrimonio” mantiene su acepción tradicional, que indica la unión entre hombre y mujer, y que la nueva propuesta es considerar la unión entre personas del mismo sexo. Dijo que esta acepción no regiría en Paraguay porque el ordenamiento jurídico no admite la unión homosexual.
LA PALABRA
Con respecto al origen natural de la palabra “matrimonio”, Simón Cazal, de SomosGay, afirmó que el diccionario no tiene nada que ver con “natura” y que si fuera por esa razón, el matrimonio homosexual sería antinatural como el matrimonio heterosexual, ya que los animales “no se casan, ni son fieles, ni sacan un crédito juntos para comprar la casa”.