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Cristóbal López, el pa’i naturalizado paraguayo, fue proclamado cardenal

El papa Francisco nombró ayer en el Vaticano a 13 nuevos cardenales, entre ellos al español Cristóbal López Romero, quien realizó una labor pastoral de 18 años en nuestro país.

En una ceremonia solemne en la Basílica de San Pedro, el papa Francisco nombró este sábado a 13 nuevos cardenales, defensores del diálogo y los migrantes, entre los que figura el español (naturalizado paraguayo) Cristóbal López Romero (67), quien realizó una labor pastoral de 18 años en Paraguay.

De los nuevos cardenales que recibieron el título, 10 tendrán derecho al voto en un futuro cónclave, al tener menos de 80 años y entran a formar parte de una mayoría designada por Francisco, quien quiere moldear el cónclave que elegirá al próximo Pontífice.

De un total de 225 cardenales, 128 son electores. Entre estos electores, más de 52% fueron elegidos directamente por Francisco, un tercio por Benedicto XVI, y el 14% por Juan Pablo II.

Pocas horas antes de recibir el título honorífico así como la birreta y el anillo cardenalicio de manos del Pontífice tras jurar fidelidad en latín, Cristóbal López saludó a los paraguayos y pidió que recen por él en un mensaje de video. “Un saludo muy cordial a los amigos del Paraguay y a la Asociación de Comunicadores Católicos, de la cual tuve el honor de ser fundador”, manifestó el religioso. “Estoy muy contento de sentirme acompañado en este día por un buen grupo de paraguayos... y me siento muy contento, no por mi persona, sino por la Iglesia al frente de la cual estoy, la Iglesia de Rabat, en Marruecos y también por la Iglesia paraguaya de la que me siento hijo”, aseguró el nuevo purpurado.

RESPONSABILIDAD. Pidió en otro momento “rezar por el Papa, la Iglesia y por mí mismo, por mi persona puesto que las felicitaciones sirven de poco y las oraciones sirven de mucho”, dijo al tiempo de recordar que “ser cardenal, ser obispo, ser sacerdote no es ningún honor, sino que es una responsabilidad. No nos pone por encima de nadie”, aclaró. “El honor más alto, el título del diploma más alto que tenemos –prosiguió el cardenal– es el del bautismo que nos hace hijo de Dios, y un honor más alto que ese no existe. Así que yo no soy elevado, no soy ascendido, no soy promovido, no tengo ningún título especial que el de ser hijo de Dios. Y todos ustedes que me escuchan tienen ese título, así que disfruten de ser hijos de Dios y siéntanse al servicio de la Iglesia y del mundo. Rohayhu Paraguay, Ñandejára tapenderovasa”, dijo finalmente en el mensaje. La delegación paraguaya que acompañó su nombramiento fue encabezada por el monseñor Edmundo Valenzuela.

PEDIDO DEL PAPA. Durante el Consistorio para la creación de cardenales en la Basílica de San Pedro, el papa Francisco recordó a los nuevos purpurados que “Jesús va a buscar a las personas descartadas, las que ya no tienen esperanza”.

Y señaló que en las Escrituras “los discípulos de Jesús demuestran con frecuencia que no tienen compasión”, lo que “es una actitud común entre nosotros los humanos, también para las personas religiosas e incluso dedicadas al culto”.

“Muchos comportamientos desleales de hombres de iglesia dependen de la falta de este sentido de la compasión recibida, y de la costumbre de mirar a otra parte, la costumbre de la indiferencia”, les dijo.

Ayer, además de ser designado cardenal, a Cristóbal López les asignaron la diaconía e iglesia de San León I, en Roma. Hoy participa con los purpurados en una misa presidida por el papa Francisco por la apertura del Sínodo de los obispos dedicado a la Amazonia.


Ao po’i y jabón de coco, los arraigos del Paraguay
El ao po’i y el jabón de coco son algunas de las cosas que atesora del Paraguay el ahora cardenal Cristóbal López, además de la devoción mariana y las amistades. En una reciente entrevista con el diario Última Hora el religioso español, que cuenta con nacionalidad paraguaya, confesó que el popular tejido nacional es una de sus prendas favoritas. “Hoy mismo llevo una camisa paraguaya”, había comentado a ÚH desde Rabat (Marruecos). “Tengo que decirlo también, que sigo lavándome todos los días con jabón de coco, llegado desde el Paraguay, porque lo aprecio mucho. Y tengo en mi mesilla de luz un tarrito pequeño, un frasco de barro, lleno de tierra paraguaya que una amiga me regaló y es tierra del oratorio de San Luis, de la cancha donde había mucha arena”, comentaba sobre la parroquia donde estuvo durante 18 años.
En tono jocoso había manifestado que lo único que no conservaba era la chipa, “porque cuando me la regalan me la como”.
Cristóbal López Romero tiene 67 años, nació en Vélez-Rubio (Almería), el 19 de mayo de 1952. Fue ordenado sacerdote en 1979 y de 1984 al 2002 vivió en Paraguay. Se desempeñó como arzobispo de la ciudad de Rabat (Marruecos) desde 2017.

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