En medio de la crisis que atraviesa el Instituto de Previsión Social (IPS), desde la Asociación Nacional de Asegurados del IPS (Anaips) reiteran la necesidad de fiscalizar y auditar la millonaria deuda que la previsional mantiene con las farmacéuticas, heredada de la gestión del ex titular Vicente Bataglia, cuya investigación por presunto daño patrimonial fue reabierta este año tras una apelación presentada por el IPS.
La deuda del IPS con las farmacéuticas era de USD 323 millones, en agosto del 2025, una cifra que no disminuye pese a las cesiones a bancos en la era del doctor Jorge Brítez, presidente del IPS. Al respecto, el ex titular del IPS, Hugo Royg, en declaraciones a Radio Ñandutí señaló que durante su gestión del 2013 al 2014 heredó una deuda de USD 600 millones (de la era de Fernando Silva Facetti), la cual al salir del IPS se redujo a USD 100 millones.
Para el ex titular del IPS, la situación actual del déficit del Fondo de Salud es porque no cuentan con una política de compras adecuadas y ordenadas de los fármacos más esenciales que ocasiona que la deuda sea “creciente y explosiva”.
“Hay una mala práctica del IPS vinculados con algunos proveedores de industria farmacéutica. Eso genera una deuda que es eterna. Se puede pagar, pero requiere de una administración honesta y eficiente”. Añadió que el IPS actualmente solo paga la deuda, pero ya no cuenta con recursos para la compra de medicamentos.
Por su parte, Eduardo Aguayo, presidente de Anaips, sostiene que el principal problema del IPS es la falta de control del origen de la deuda, heredada de Bataglia y por ello insisten en la fiscalización y auditoría.
“Lo que ocurre es que no es solamente la necesidad de seguir tomando deuda para tener medicamentos. El problema es que el presupuesto de salud es un presupuesto que está completamente absorbido por las deudas que tiene la previsional, deudas entre comillas que nunca fueron efectivamente revisadas, teniendo en cuenta que en gran parte ella fue cuestionada ya en el marco de la administración anterior de Bataglia”.
DUDOSO. Para Eduardo Aguayo, la deuda es origen dudoso. “Estamos hablando de que período tras período, es decir, gestión tras gestión, hay nuevos empréstitos en el marco de pagar deudas que siempre son de dudosa procedencia”.
Eduardo Aguayo sostuvo que la situación de la crisis actual que atraviesa el IPS no es nueva, aunque en las últimas semanas se haya visibilizado con mayor fuerza tras una serie de hechos graves en el sistema de salud de la previsional.
Entre ellas, la muerte de Braulio Vázquez, a causa de la falta de mantenimiento del angiógrafo, un equipo biomédico esencial para cateterismo y otras intervenciones cardiológicas, el eterno desabastecimiento de insumos y medicamentos que registra un stock cero de más de 170 ítems, las quejas contra el Call Center, las escasas ofertas de turnos para agendamientos con médicos especialistas, entre otras falencias que arrastra la actual gestión del doctor Jorge Brítez.
“Entonces, estos hechos van saltando a la luz, pero no son hechos nuevos, o sea, es una cuestión cotidiana el malestar que tenemos los asegurados cada vez que vamos a la previsional por la falta de medicamentos, insumos. Prácticamente no hay nada”.
Aguayo insistió en que la deuda “nunca fue auditada” y que esa situación “carcome todo el presupuesto que es destinado a salud”, afectando no solo la provisión de medicamentos e insumos, sino también la contratación y remuneración de médicos y especialistas.
Insistió que sin una fiscalización real de la deuda y sin una reacción organizada de los asegurados, la crisis tenderá a profundizarse. “Hay un problema estructural que es la corrupción. Esa deuda nunca fue auditada y en realidad carcome todo el presupuesto”.
- 600 millones de dólares fue la deuda que heredó Hugo Royg de la gestión de Fernando Silva Facetti en el 2013.
- 323 millones de dólares era el monto de la deuda de la previsional con las farmacéuticas hasta agosto del 2025.