Esto quiere decir que los exponentes del mercado esperan poder dar más créditos en los próximos meses, en un escenario económico favorable, teniendo en cuenta las proyecciones de crecimiento del producto interno bruto. En el segundo trimestre, el índice general de expectativas para el crédito aumentó en poco más de cinco puntos porcentuales, reflejando las proyecciones de que los préstamos pueden seguir en el sendero de expansión en el que avanzan durante el 2024.
Con relación a los créditos de mediano o largo plazo, los expertos del BCP explicaron que este tipo de operaciones se pueden estimular a través de las reducciones de la tasa de interés activa, factible en un escenario local de inflación controlada, aunque también ayudarían depósitos a más largo plazo en el sistema.
El historial del cliente y la falta de información se mantiene como los principales factores que impiden una mayor dinámica de los préstamos. Desde el punto de vista de los tomadores de crédito, que es otro punto relevante dentro de la encuesta del ente financiero matriz, se nota que la gran mayoría considera que las entidades fijan mucha burocracia para las operaciones.