El presidente de la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa), ingeniero Paul Sarubbi, advirtió que la falta de pago del Estado, alrededor de USD 200 millones, ya compromete seriamente las finanzas de las empresas constructoras, con efectos inmediatos sobre la economía y sobre obligaciones claves de fin de año, como el aguinaldo. “Hay empresas que hoy no aguantan más”, afirmó.
Sarubbi señaló que muchas firmas se encuentran en una situación crítica. “Hay empresas que tienen todavía capacidad de crédito con los bancos, pero hay otras que ya están topeadas…, esas son las que se están quedando ya sin trabajadores, están vendiendo activos, venden sus equipamientos para poder salvar las cuentas que tienen”, describió.
El titular del gremio recordó que la construcción pública tiene un efecto multiplicador inmediato: “El sector de la construcción es un sector que dinamiza mucho y rápidamente a la economía. Entra plata a las empresas constructoras y eso rápidamente se va distribuyendo en toda una enorme cadena de mano de obra, proveedores de materiales, de servicios…, se derrama ese dinero”.
Pero al estar prácticamente paralizado por la falta de pagos, el impacto empieza a sentirse: “Afecta a un área muy grande de la ciudadanía”.
Consultado sobre la capacidad de afrontar salarios, aguinaldos y otras obligaciones de diciembre, Sarubbi fue tajante: “Están muy comprometidas…, la verdad que hay empresas que hoy no aguantan más”.
El prolongado retraso del Estado –que mantiene “más de 200 millones de dólares” adeudados– se suma a arrastres previos: “Venimos con un problema de hace cuatro años de falta de cobro…, hubo un sobrecosto de más de 100 millones de dólares por los intereses que hasta hoy tampoco pudimos cobrar”.
Esto dejó al sector “rengo” y ahora, con un nuevo ciclo de atrasos, “las empresas están sufriendo”. Dijo que pese a que desde el Gobierno se dijo que el sector de la construcción tuvo un repunte este año, se trata de empresas que trabajan con el sector privado, y que no es el caso de las empresas que son proveedoras del Estado.
“Cuando ves que ahora aumentó la cantidad de personas ocupadas en el sector de la construcción, aumentó en áreas urbanas…, en áreas rurales disminuyó la cantidad de personal. Eso ya te da una idea de que ya está bajando la cantidad de gente empleada”, reveló.
Las obras privadas siguen activas en las ciudades, pero “el problema es con las constructoras que trabajan con el Estado…, que son más que nada obras viales y civiles, y trabajan mucho en el interior”. Sarubbi estimó que los proyectos estatales emplean actualmente “entre 80.000 y 100.000 personas”, aunque advirtió que la cantidad de afectados dependerá del tiempo que continúe el atraso: “Depende de la capacidad de aguante de cada empresa”.
Sobre los pagos a los que se comprometió el Gobierno de turno, dijo que no hay un acuerdo de las partes. “La realidad es que nosotros a este momento se nos debe más de 200 millones de dólares. Hay un compromiso, por llamar de una manera, de pago, y el ministro de Economía (Carlos Fernández Valdovinos) nos dijo que para marzo se pagarían estos 200 millones de dólares. Haciendo números fáciles, nosotros por mes le tenemos certificado un promedio de 50 millones de dólares y se está pagando un promedio entre 35 y 40 millones de dólares. Cada mes se atrasan 10 o 15 millones de dólares más. Entonces, con este ritmo, para marzo no solamente no se va a pagar lo que se debe hasta hoy, sino que va a aumentar inclusive”, advirtió.
Explicó que para que en marzo o se pague o al menos se disminuya en su gran mayoría se debe empezar a abonar 100 millones de dólares por mes.
“Si se pagan 100 millones de dólares por mes, entonces vamos a llegar a marzo sin deuda”, puntualizó.