Enrique Duarte, presidente de la UIP, señaló a Monumental 1080 que este optimismo marca un posible punto de inflexión para la economía nacional, instando a abandonar la “política económica extractiva” que prioriza la exportación de materias primas.
“Exportar materias primas es exportar generación de empleo y riqueza a otros países que lo van a procesar. Tenemos que irnos más hacia la industria de transformación porque es la que genera más empleo y más ingresos”, afirmó Duarte.
El acuerdo abre un mercado de más de 800 millones de consumidores, pero el beneficio no será inmediato. Duarte enfatizó que, si bien algunos sectores ya están listos para competir, otros necesitan tiempo para “ponerse los pantalones largos”.
Las principales debilidades estructurales que Paraguay debe corregir para aprovechar esta ventana de oportunidad son la productividad laboral, por un lado, pues el dirigente gremial industrial ve como necesario encarar desde el Estado un fuerte trabajo en educación, desde la escuela primaria, y una inversión conjunta público-privada en la formación técnica.
Además, Duarte resaltó que se debe fortalecer la institucionalidad en el país, reduciendo la informalidad, la burocracia estatal y, fundamentalmente, aumentar la seguridad pública para atraer y retener inversores.
El titular de la UIP destacó que la mediterraneidad del país genera un valor logístico superior al de sus socios del Mercosur, por lo que las políticas públicas deben compensar esta desventaja.
Sectores con potencial
Entre los sectores industriales con mayor potencial para un salto relativo mediante el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur se encuentran la industria de alimentos, así como aquellas ligadas al área forestal y las que dependen menos de la logística, como las relacionadas con la tecnología. También, mencionó el potencial en la carne porcina y la industria farmacéutica, madura y competitiva.
En conclusión, Duarte expresó que si bien el acuerdo en sí es visto como un paso positivo que brinda cuotas especiales a Paraguay, el verdadero desafío radica en la “implementación y en corregir los factores internos que limitan la competitividad del país”.