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Confeccionistas buscan producción sostenible para cuidar el medioambiente

Industria de la moda sostenible es el nombre de un conservatorio realizado por la Asociación Industrial de Confeccionistas del Paraguay (AICP), que busca innovar para la producción enfocada en el cuidado del medioambiente.

En busca de una industria sostenible y amigable con el medioambiente, la AICP realizó un conversatorio que trató temas como los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible), iniciativas globales en sostenibilidad y su vinculación con la moda.

“Hoy empezamos a escribir una nueva historia en la industria, en donde la era de la sostenibilidad nos plantea retos y nos obliga, ante un mundo más consciente, a cambiar la forma de elaborar nuestros productos y a reflexionar sobre el impacto que generan nuestras acciones”, dijo el presidente de la AICP, Diego Daud.

Daud recalcó que, de esta manera, la asociación reafirma su compromiso de formar parte de este movimiento que busca mejorar tanto la industria como su relación con el entorno.

“El objetivo es generar un impacto positivo y abrir las puertas a un mercado que busca productos conscientes que hayan dejado su huella verde durante su realización", refirió el titular de la Asociación de Confeccionistas.

"Para la AICP este conversatorio es un pequeño paso para potenciar las empresas y su cadena de valor de rubro textil. Hoy es un día muy importante para la industria, porque se sella un compromiso con la sostenibilidad”, finalizó.

El gremio presentó una solicitud formal a fin de unirse a la red de Pacto Global. De esta manera, se reafirma y oficializa la intención de la industria textil en tomar parte en las acciones de sostenibilidad como eje transversal dentro de la misión de la asociación.

Por su parte, Andrea Burt, directora ejecutiva de empresas B, mencionó que existen varias formas de convertirse en una industria sostenible, una de ellas es obteniendo la certificación de empresas B. Estas organizaciones son entidades con fines de lucro que hacen un compromiso vinculante con el impacto social y ambiental que generan.

“El primer paso para ser una empresa B es completar la Evaluación de Impacto B, una herramienta online gratuita y confidencial. La misma es utilizada por más de 80.000 organizaciones en el mundo como una herramienta de gestión, pues realiza un diagnóstico integral del estado de la empresa con respecto a su impacto socioambiental en todas las áreas de influencia”, explicó.

Estas áreas van desde gobernanza, trabajadores, comunidad, medioambiente, clientes, y el modelo de negocios de la empresa está generando un impacto medible social y medioambiental. El puntaje mínimo para certificar es 80 puntos, de un total de 200.

Sobre el conversatorio

En el evento, realizado en la Quinta Ykua Sati, con más de 60 participantes, expusieron Marcela Bacigalupo, especialista en Objetivos de Desarrollo Sostenible certificada por Pacto Global y la Unión Europea; María Silvia Duarte, gerente de Pacto Global; Andrea Burt, directora ejecutiva de Empresas B; e Iciar Bravo, quien contó su experiencia trabajando con la diseñadora de modas Stella McCartney.

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