Arte y Espectáculos

Con clásicos y nuevos temas Sanz conquistó a su público

 

Pasados 20 minutos de las 21.00, el cantante español Alejandro Sanz salió al escenario en medio de los gritos de las fanáticas, moviéndose de un lado al otro. Mientras tanto, una pantalla ubicada encima del palco, presentaba a los músicos que le acompañaban; una introducción que recién le permitió cantar cuatro minutos después de que haya ingresado. Con el tema Hoy que no estás, el español abrió su concierto en la Arena SND, en el marco del tour La Gira, en una noche en que conquistó con sus grandes éxitos y los nuevos temas de El Disco.

En un escenario de baja altura y un metro de distancia de la primera fila; vestido totalmente de negro, con una remera y un saco que los conservó hasta el final, el músico se mostró enérgico en medio del calor humano, producto principalmente de la euforia constante de algunas fanáticas durante el show. Sanz ofreció sus canciones a un público que se levantó de las sillas al escucharlo y que entonaba un grito vigoroso al final de cada tema.

“Hoy venimos con toda la ilusión del mundo, con todas las ganas a Paraguay. Nos han tratado de maravilla desde que hemos llegado y nos vamos a llevar ese alfilerito aquí clavado en el corazón. Esta noche es suya, disfrútenla, hagan lo que les dé la gana”, manifestó el cantante en una de las pocas interacciones verbales con el público, que a pesar del sonido no tan claro durante todo el concierto, se conformó con verlo de cerca y entonar junto a él sus canciones.

A lo largo de las más de dos horas de show, el intérprete español ofreció más de 20 temas, entre composiciones de su disco inédito y sus clásicos temas que propiciaron singulares momentos, como el vivido cuanto entonó junto a una de sus cantantes Looking for paradise y encendió la euforia del público que bailó durante el tema.

Al interpretar Mi persona favorita, luces de colores salidas del celular de los presentes se apoderaron de la arena imprimiendo una mágica atmósfera, mientras que al entonar No es lo mismo, se formó una espontánea coreografía entre el público, que movía de un lado al otro los brazos.

Tras varias despedidas, Sanz regresó tres veces al escenario, ocasiones en las que presentó un medley de sus temas e incluso se sentó al piano para entonar algunos de ellos.

Finalmente, eligió su mayor clásico Corazón Partío para despedirse del público, que dio respuesta no solo en los coros de la canción, sino que acompañó desde el inicio al cantante, quien al terminar la última canción de la noche, se dirigió a cada rincón del escenario diciendo “gracias”, “buenas noches” y “muchas gracias”, expresando gratitud a cada uno de los fans que compartieron junto a él en su emotiva noche de regreso a Paraguay.

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