La adolescencia más allá de ser una etapa en la que niños y niñas viven cambios físicos y emocionales, también es un tiempo en donde estos desarrollan su identidad, personalidad e intereses, así como las capacidades y habilidades necesarias para establecer relaciones y transitar hacia su vida adulta.
Para los adolescentes esta es una etapa llena de oportunidades y con la orientación y comprensión adecuada por parte de la familia pueden desarrollar todo su potencial.
Es una etapa complicada y con muchos desafíos, tanto para los padres como para los hijos, y puede ser transitada estableciendo una buena comunicación. A ratos, se vive en mundos completamente distintos, en donde hay que tratar que ellos entiendan y, por otro lado, ellos buscan ser entendidos, escuchados y comprendidos.
Tiempo de cambios
El concepto de adolescencia significa cambio, cuando un niño pasa por la situación crítica de cambio y va transformándose en diferentes áreas en su vida, a nivel físico, sicológico y espiritual. “Con estos cambios el ser humano tiene tres aspectos sicológicos que deben manejar que son: Las emociones, los pensamientos y el comportamiento”, explica la sicóloga Marian Piñánez.
Los adolescentes van cambiando su forma de pensar, poseen un pensamiento más operativo y abstracto. Además es la etapa donde forma parte la construcción de su identidad.
“Es una etapa donde van soñando y proyectando, se va desarrollando la fantasía. Tienen preguntas internas, van sintiendo atracción hacia otras personas y con eso van construyendo su identidad sexual”, dice la especialista.
En la adolescencia las emociones se disparan y requiere de más espacio e intimidad. Desarrollan un poco más el pudor, la timidez, también el miedo muchas y veces la vergüenza. “Por ejemplo el niño puede estar en su habitación con las puertas abiertas jugando, pero un adolescente está en su habitación con la puerta cerrada porque requiere de intimidad y privacidad para construir su propia identidad”, explica y añade: “Hay mucha vulnerabilidad emocional, muchas veces inmadurez afectiva que hace que influya en el autoestima y en el comportamiento”.
Según menciona la experta, los padres deben acompañar muy de cerca, ya que ellos necesitan afecto, acompañamiento académico, y por sobre todo necesitan ser escuchados.
Es importante ayudar al adolescente a construir su identidad, su autonomía desde la validación de lo que siente y piensa, resaltando los valores y principios para que rijan en su conducta.
En este periodo es muy importante que tenga claro los límites y consecuencias frente a las transgresiones, ya que eso les ayudará a reafirmar su sentido de pertenencia e identidad. Además, es fundamental que el adulto actúe con coherencia para ser modelos y referentes.
Consejos a los padres
La educación de cualquier hijo no es sencilla, pero todavía puede tornarse en una misión más complicada cuando se trata de un adolescente. La sicóloga Marian Piñánez ofrece algunos consejos a tener en cuenta:
-Fomentar el diálogo.
-Apoyarle y darle afecto.
-Fortalecer las relaciones de confianza.
-Observar y controlar su comportamiento.
-Tener reglas claras, poner limites en cuanto a los horarios de sueño y uso de tecnologías.
-Involucrarse en su educación.
-Cuidar su salud (su alimentación, actividad física y salud mental).
-Interesarse por su vida social (sus amigos y con quien habla).