Según los ciudadanos consultados por Última Hora, la falta de planificación de la ANDE golpeó directamente el bolsillo y la infraestructura de quienes aportan mensualmente como contribuyentes para mantenerse en sus puestos de trabajo.
Rosa Figueroa trabaja hace más de 20 años en un comercio, ubicado al principio del tramo, resaltó que la desprolijidad fue la norma. Tal es así que se afectaron servicios básicos de forma constante. Hubo cortes de luz prolongados que ningún funcionario de la ANDE se dignó a explicar ni a resolver prontamente, a pedido de los afectados.
Otra de las personas relató que los trabajos causaron que su medidor de agua se rompiera hasta dejar de funcionar. Lamentó que fuera ella quien finalmente tuviera que hacerse cargo de pagar por la reposición del servicio.
A la altura de Yegros, en donde ya no se observan cables aéreos, salvo los que cuelgan de los edificios, se recogieron reclamos de comerciantes que indicaron haber sufrido incontables pérdidas comerciales debido a la baja afluencia de gente. Esta situación fue provocada, según alegan, por las obras de cableado, que provocaron que las distintas líneas de colectivos dejaran de circular en el tramo.
El impacto económico, pese al final de las obras en la zona, persiste. En Ayolas y Presidente Franco, hay ciudadanos que no cuentan con el servicio de internet desde hace 20 días por inacción tanto de las empresas proveedoras del servicio como de la propia ANDE. “Hace un mes que estamos sin internet, todos los cables se mezclaron. Es un desastre”, lamentó un comerciante que pidió no revelar su identidad.
Las obras de cableado incluso afectaron la fachada de la Casa Fratta, cuya construcción data del año 1913. Cables cuelgan frente al lugar que es custodiado pese al abandono de las autoridades. “La idea es hermosa: Sacar todos los cables viejos, que pasen por abajo. Pero ahora están abajo, dejan todo lo demás tirado”, criticó un comerciante de la zona.