Robert Figueredo | Caaguazú
La represa, de unos 30 años, fue construida en la propiedad de la empresa agroganadera Carla María, perteneciente a la familia Bogarín, según vecinos del lugar.
Debido a que el colapso de la estructura provocó que se arrastraran grandes cantidades de lodo, una gran cantidad de peces murió por falta de oxígeno, según indicaron los lugareños. Hubo un grupo de personas que intentó salvar a los peces, pero fracasaron en ese intento.
La falta de mantenimiento del muro de contención, que no se realiza desde hace varios años, sería una de las causas del desastre ecológico vivido hoy en el curso del arroyo Capiibary.
En los primeros años de funcionamiento de la represa, la misma llegó a generar energía eléctrica ante la ausencia del servicio de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).
La comisión vecinal de la ex Finap solicitará la presencia de funcionarios de la Secretaría del Ambiente (SEAM) para evaluar el impacto que provocó en el ecosistema el desborde de las aguas de la represa.