06 mar. 2026

Cine de autor y underground en festival de Quito

Mucho de lo mejor de la cinematografía europea se presenta en Quito en el Festival Eurocine 2017, una muestra que ha logrado cautivar al público ecuatoriano con filmes de calidad que evocan al cine de autor y underground del Viejo Continente.

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Foto: @UEenEcuado

EFE.

Más de 60 títulos integran la muestra que es proyectada en salas de 10 ciudades ecuatorianas hasta el próximo 15 de octubre y que incluyen joyas fílmicas como “La bella durmiente”, de Adolfo Arrieta; “La muerte de Luis XIV”, de Albert Serra, y la animación suiza “La vida de Calabacín”, de Claude Barras.

Las producciones provienen de países como Alemania, Bélgica, España, Eslovenia, Francia, Holanda, Hungría, Islandia, Italia, Polonia, Portugal, Suiza y Turquía.

Ariadna Moreno, una zaragozana de 29 años, es la curadora de la muestra y no oculta su satisfacción porque el festival ha tenido buena acogida por parte del público ecuatoriano.

“El público está reaccionando bien, sobre todo en las funciones estelares, especialmente los fines de semana, porque hay muy buenas películas”, señaló a Efe al comentar que la muestra tiene también un fuerte componente académico para los cinéfilos.

Siempre “es importante ver cine de calidad” y “visibilizar trabajos de calidad de otras cinematografías” como las del cine europeo que se dirige, con primacía, por el llamado cine de autor y el denominado underground, de bajo presupuesto e independiente.

Por ello, la edición número 14 de Eurocine en Quito tiene una particularidad especial con la intervención del cineasta español Adolfo Arrieta, quien además ofreció una charla sobre su vida y obra.

Arrieta es un pionero del cine independiente en España y Francia durante los pasados años sesenta y setenta, con producciones underground y algo desordenadas, aunque también trajo a Quito “una propuesta más ordenada que es “La bella durmiente”, una adaptación muy divertida y muy mágica”, opinó Moreno.

El madrileño nacido en 1942 que prefiere ser identificado como “Ado Arrietta”, no ocultó por ejemplo su atracción por los musicales clásicos, que lo llevaron a volar con la cámara desde su infancia, cuando “el cine era como otra vida, más fascinante que la real”.

Tuvo que ir en 1967 a Francia, donde desarrolló su propuesta underground, de bajísimo presupuesto, con una cámara desordenada que buscaba encontrar su forma, confesó en Quito.

Sin guiones, Arrieta plasmó su contenido de ruptura con la incorporación de los primeros actores travestidos, una apuesta por la que él mismo transitó, aunque ya no más.

Tras su fracaso con “Merlín” (1985), el español volvió años después con una pequeña cámara digital que le fue regalada y luego robada, pero que logró despertar en el cineasta el ímpetu de su infancia, cuando dejaba que el lente se dirigiera libre.

Esa libertad es la que prima en el Eurocine 2017, con títulos de los tres o cuatro últimos años que han tenido apremio en la crítica en Europa y en festivales de cine, como “La alta sociedad” (Bruno Dumont, Francia, 2016) y “La chica desconocida” (Jean-Pierre Dardenne-Luc Dardenne, Bélgica, 2016).

Y, aunque Eurocine es un festival que también se realiza en países como Colombia, Perú, Honduras y República Dominicana, el de Ecuador es “muy bueno” y “tiene un mayor rigor curatorial”, valoró Ariadna Moreno.

Para la edición del próximo año, los organizadores del colectivo Ochoymedio (una fundación que promueve la cultura cinematográfica en Ecuador) tienen muchas ideas y confían en que se mantengan los aportes de los países europeos que auspician el festival y que reaparezcan los recursos públicos.

Y es que en los dos últimos años se han eliminado los fondos concursables para festivales, imprescindibles para mantener la calidad de las muestras.

Sin embargo, los recursos no han sido un obstáculo para que la motivación de los organizadores haya elaborado una exposición de alta calidad.

“Tenemos muchas ideas para el próximo año, pero no queremos hablar de eso”, porque en el cine es de mala suerte revelar los proyectos, apostilló Moreno.

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