Así lo manifestó Gerardo García, presidente de la Cámara de la Industria Química Farmacéutica del Paraguay (Cifarma), quien aseveró que no hubo una comunicación a tiempo con el Ministerio de Salud y el sector.
“No hubo un trabajo para buscar la previsibilidad. Nada se puede hacer de la noche a la mañana y esa es la realidad”, afirmó este viernes en contacto con radio Monumental 1080 AM.
La falta de medicamentos para tratar a los pacientes que desarrollaron un cuadro grave de Covid-19, como el atracurio y el midazolam, llevó a los familiares a tener un gasto diario de al menos G. 3 millones en promedio para la compra de los fármacos que escasean en el sector público.
“El midazolam hasta ahora provee la industria local y también están los importados. Con el atracurio hubo escasez acá, porque la gente que estaba trayendo se quedó sin stock y no estaba logrando cumplir con los pedidos”, puntualizó García.
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Igualmente, insistió en que lo que se necesitó desde el inicio de la pandemia fue “gestión, planificación e información”.
Desde Cifarma ya anunciaron que unas 900.000 ampollas de midazolam y 200.000 de atracurio podrán ser entregadas en lotes a Salud y el Instituto de Previsión Social (IPS), a partir de fines de marzo e inicios de abril, con la llegada de la materia prima para la elaboración de ambos fármacos.
A la par, se aguarda que 20 kilos para midazolam, provenientes de la India, lleguen al país en 12 días.
La falta de medicamentos en plena crisis sanitaria y la tardanza por el arribo de las vacunas contra el Covid provocaron el hartazgo de la ciudadanía y desencadenó una serie de movilizaciones.
El midazolam es una anestesia intravenosa usada como relajante muscular y el atracurio es un anestésico que proporciona analgesia y relajación con estabilidad hemodinámica. Los dos fármacos son esenciales para pacientes internados en Unidades de Terapia Intensiva.