“Me siento perseguido por Carlos Amarilla, cuando el pite me voy a cuidar para que no me eche” dijo el “Tigre”.
El jugador explicó que el refere es muy prepotente y que los gestos que hace son exagerados. “Tiene que recapacitar en la forma que se maneja y a mi siempre me persigue, no se le puede hablar” apuntó el delantero.
También Ramírez señaló que le comentó al presidente del club Luis Pettengill que el árbitro Amarilla lo persigue y la forma en que lo trata cuando se encuentran en la cancha y le pidió que tomen medidas a nivel dirigencial para que la cuestión no pase a mayores.