Entre los principales puntos desarrollados durante la Asamblea Plenaria de los obispos de Paraguay, aparecieron temas como el aborto, el matrimonio gay, el deterioro de las familias, la realidad humana y la misión de la Iglesia entre otros, según un informe oficial.
Defendieron una vez más la postura de que el matrimonio debe ser entre hombre y mujer y que eso debe ser difundido.
En este sentido, la CEP manifestó su preocupación por las ausencias prolongadas de la madre o el padre, o ambos, que viajan al exterior por motivos económicos y dejan así a sus hijos al cuidado de familiares o encargados.
Señalaron, como amenazas a las familias la existencia de una mentalidad abortista persistente, el feminismo exacerbado y el relativismo moral. Aseguraron que la Iglesia seguirá defendiendo la vida humana desde el momento de la fecundación.
De acuerdo a un resumen oficial entregado por la Conferencia “La liberalización y banalización de las prácticas abortivas, son crímenes abominables”.
Intensificaron su preocupación por las familias descompuestas y particularmente los jóvenes, que según el comunicado, son víctimas de una sociedad de desencanto y desorientación.