Para la parlamentaria, Efraín desactivaría automáticamente la posible guerra que se desatará entre convencionales el próximo 6 de agosto.
Agregó que la posición de Efraín de convocar a una elección para renovar autoridades partidarias, en el caso que renuncie, es ilegal, puesto que en la línea de sucesión está el vicepresidente, Hugo Fleitas, quien deberá asumir la presidencia de acuerdo a lo que establece el estatuto y normas electorales.
Por último, al igual que su colega Eduardo Nakayama, para Celeste también es preocupante que persista por parte de un sector del partido –llanismo en este caso– la predisposición “de venderse al cartismo”, indicó.
Por su parte, Efraín, días atrás volvió a manifestar su rechazo a cualquier pedido de renuncia. Insistió, además, en que la Convención no tiene, estatutariamente la atribución de removerlo del cargo.