A través de una adenda, este martes ingresó para su estudio en la sesión extraordinaria el proyecto de declaración por el cual la Cámara de Senadores “exhorta a la nación peruana, a sus autoridades electorales y a las instituciones competentes a garantizar el pleno respeto del proceso electoral, asegurando la participación ciudadana, la transparencia, la igualdad de condiciones y la debida fiscalización de todas las etapas del sufragio, a fin de otorgar la mayor legitimidad democrática a los candidatos que resulten electos”.
El documento fue presentado por la senadora colorada oficialista Lizarella Valiente, quien instó a sus colegas a levantar la voz por el respeto de la voluntad popular y pidió la votación para saber quién está a favor de la democracia y quién no, lo que desató aún más el enojo del sector opositor y disidente.
El líder de la bancada de Honor Colorado, Natalicio Chase, defendió el proyecto que finalmente no prosperó. “Lo que pretende esta declaración es expresar una preocupación por las presuntas irregularidades electorales registradas en Perú y reafirmar el compromiso del Senado paraguayo con la defensa de los principios democráticos. Yo creo que eso insta a que el proceso electoral se desarrolle con las máximas garantías y eso no genera ningún daño”, manifestó.
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La colorada disidente Blanca Ovelar salió al paso de los argumentos de sus correligionarios. “Quiénes somos para exhortar a un país soberano que tiene instituciones fuertes”, reclamó para luego tirotear contra denuncias hacia su propio partido.
La propuesta le cayó mal porque además minutos antes había cuestionado que la ANR está exigiendo a docentes que llenen planillas de electores a favor de ciertos candidatos. “Se está presionando a funcionarios en las elecciones para este próximo domingo. ¿Eso es voto libre, eso es respetar el valor del sufragio? Yo quiero que pongamos prudencia, en todo caso cambiemos radicalmente el tono casi de superioridad que nosotros expresamos”, denunció ante el pleno.
Ante estas declaraciones, la proyectista le pidió su colaboración para cambiar el concepto de “exhortar” por uno más amigable y pidió derivar a la Comisión de Relaciones Exteriores. Esta moción que fue aprobada puso paño frío al debate que iba redirigiéndose hacia los comicios internos en Paraguay.
Reclamo de la oposición
Rafael Filizzola, del Partido Democrático Progresista, dijo que no les corresponde inmiscuirse en asuntos internos de un Estado, más aún porque ni siquiera se realizó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. “Ocupémonos de los problemas del Paraguay que ya son suficientes y no de las pavadas”, expresó.
Comentó que si bien hay denuncias de irregularidades, no hay informes de misiones y aunque considera que probablemente haya irregularidades, sostiene que es común en cualquier proceso electoral.
Yolanda Paredes, de Cruzada Nacional, puso en relieve el pedido que hace el cartismo de que se controlen todas las etapas del proceso electoral en Perú, cuando en Paraguay la oposición reclama lo mismo.
“Eso es justamente lo que falta en las elecciones de la República del Paraguay: la fiscalización en todas las etapas del sufragio. El Tribunal Superior de Justicia Electoral no es una plantera decorativa en un proceso eleccionario, debe fiscalizar e intervenir en todas las etapas del sufragio, desde la apertura del local de votación, instalación de mesas y, sobre todo, el transcurso de las elecciones, hasta la terminación y, por supuesto, hasta el cierre del local de votación”, lanzó.
Recordó que la Organización de Estados Americanos (OEA) defiende la autodeterminación de los pueblos y rechaza las injerencias externas que podrían significar la iniciativa colorada. Asimismo insistió en mirar lo que sucede en el país.
“Cada chancho a su chiquero, y en este caso lo que nos toca es intervenir en las elecciones nacionales y dejar de inmiscuirnos en política exterior de países soberanos. Después no se quejen cuando nosotros acudamos a organismos internacionales a efectos de que hagan su recomendación para que se respete la voluntad popular”, criticó.
A la liberal Celeste Amarilla también le molestó las expresiones de Lizarella Valiente que invitaba a medir quién está a favor de la democracia para luego recordar que cada elección en Paraguay “es un bochorno de quejas”. En todo caso, propuso que los legisladores se pronuncien de forma particular y no de manera institucional.
En coincidencia con las internas partidarias en Paraguay, Perú celebrará este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales que disputan la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, en medio de denuncias de irregularidades.