El ministro de Gobierno de Bolivia, Marco Antonio Oviedo, aseguró que la captura de Sebastián Marset no se trató de una “entrega exprés”, sino de un procedimiento planificado y ejecutado de manera quirúrgica.
Según explicó Oviedo, Marset se encontraba confiado debido a la protección que recibía en Bolivia, lo que facilitó la acción coordinada con inteligencia internacional, incluida la participación de la DEA.
El ministro señaló que Marset contaba con una estructura de protección compuesta por policías y abogados, lo que le daba sensación de impunidad.
“Van a existir intentos de ensuciar este operativo, tanto en Bolivia como en el exterior”, dijo Oviedo.
Sobre el procedimiento que terminó con la captura de Marset, Oviedo dijo que se logró neutralizar la casa de seguridad y que en ningún momento Marset ni sus acompañantes se negaron a la captura. “Mi percepción es que esta gente vivía muy confiada”, agregó.
INVESTIGACIÓN. El narco uruguayo Sebastián Marset fue incluido en la lista de los fugitivos más buscados de la DEA en mayo de 2025 e incluso se ofreció una recompensa de dos millones de dólares por su captura.
De acuerdo con un boletín de la agencia antinarcótico estadounidense, hay documentos judiciales que dan cuenta de que es el líder de una organización de narcotráfico a gran escala que comerciaba miles de kilogramos de cocaína, llegando a distribuir hasta diez toneladas por cada envío, desde Sudamérica, generalmente hacia Europa.
En este caso se alega que la organización de narcotráfico de Marset traficaba cocaína en Bolivia, Paraguay, Uruguay, Brasil, Bélgica, los Países Bajos, Portugal y otras naciones.
Marset está acusado de utilizar instituciones financieras en Estados Unidos para blanquear millones de dólares procedentes del narcotráfico.