El Gobierno oficializó un nuevo instrumento financiero orientado a la recuperación y fortalecimiento del hato ganadero, tras una reunión encabezada por el presidente Santiago Peña junto a autoridades de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
La iniciativa contempla la emisión de bonos por G. 40.000 millones (alrededor de USD 6 millones), dirigidos principalmente a pequeños y medianos productores, con el objetivo de ampliar el acceso al financiamiento en uno de los sectores productivos claves de la economía nacional.
El anuncio fue realizado por el ministro Juan José Galeano (asesor de la Presidencia), quien destacó que se trata de un “instrumento innovador” dentro del mercado local, al canalizar recursos del mercado de capitales exclusivamente hacia proyectos ganaderos.
El esquema establece que el Senacsa adquiera los bonos emitidos por la AFD, generando un modelo en el cual los recursos del propio sector son reinvertidos para su fortalecimiento, mediante una articulación institucional entre organismos públicos y el sistema financiero y cooperativo.
MÁS DINAMISMO. Al mismo tiempo, Stella Guillén, presidenta de la AFD, subrayó el impacto que este programa de bonos tendrá sobre el sector ganadero.
Recordó que la iniciativa comenzó con una asignación de USD 10 millones destinada a la retención de vientres y que, en pocos meses, evidenció un crecimiento significativo.
En ese sentido, detalló que las colocaciones pasaron de USD 473.000 en 2025 a más de USD 16 millones, lo que refleja una alta demanda por parte de los productores y la efectividad del instrumento financiero.
A su turno, el presidente del Senacsa, José Carlos Martin, explicó que el objetivo principal es contribuir a la recuperación del hato ganadero, afectado en los últimos años por factores climáticos y de mercado.
Asimismo, valoró la posibilidad de reinvertir recursos del propio sector en beneficio de los productores, destacando que este modelo de cooperación institucional no solo fortalece la producción, sino que también abre nuevas oportunidades de financiamiento para el desarrollo ganadero.