“Cuál es la autoridad que tiene el Gobierno argentino para hacer de la intromisión la clave de su política exterior hacia Bolivia y cuál es la autoridad que tiene para amparar una conspiración violenta de Evo Morales contra la democracia boliviana”, preguntó la mandataria transitoria en su discurso.
Áñez cuestionó una supuesta autoridad que se abrogaría el Gobierno argentino para “para ofrecer impunidad " a Evo Morales, que desde diciembre pasado está en Argentina.
El ex presidente boliviano afronta procesos penales ante la Justicia boliviana “por violación a los derechos humanos, por violaciones sexuales contra niñas o mujeres menores de edad”, subrayó Áñez.
“Sepa el populismo kirchnerista que la nación boliviana no es propiedad privada de ninguna casta, la democracia boliviana se respeta, el pueblo boliviano se respeta”, enfatizó la mandataria.
Áñez dijo que el caso de la relación con Argentina “es distinto” a diferencia de Cuba, país con el que admitió que hay diferencias ideológicas pero se lleva un vínculo con “el debido respeto y la cortesía”.
La jefa de Estado asemejó a las acciones del Gobierno argentino con el de las “castas populistas”, ya que consideró que utiliza “métodos francamente abusivos para sostener sus planes, el poder y sus posiciones contrarias a la libertad”. El Gobierno de Bolivia mantiene una relación con muchas fricciones desde el momento en que el ex presidente boliviano Evo Morales llegó a ese país para solicitar refugio a fines del año pasado. EFE