La mejora frente a los riesgos y la vulnerabilidad para preservar e incrementar los avances en términos de reducción de la pobreza y aumento de la prosperidad compartida logrados en los últimos años, es uno de los temas fuertemente instalados por el organismo multilateral.
“Creo que el contraste más grande es que Paraguay es un productor de alimentos, una potencia mundial que alimenta al planeta, pero que aún tiene en su territorio a personas que se van a la cama con hambre”, afirmó el representante del Banco Mundial en Paraguay, Dante Mossi.
Y es que alrededor del 10% de la población vive en la miseria, mientras Paraguay ocupa el cuarto lugar en exportación de soja y está entre los diez mayores exportadores de carne a nivel mundial.
Asimismo, enfatiza la necesidad de que se fortalezca la prestación de servicios públicos que favorezcan a las personas que se encuentran por debajo del umbral de pobreza, incluyendo el acceso y la calidad, además del fomento de mercados que incluyan a pequeños productores.
“El gasto en servicios sociales básicos sigue siendo muy bajo en comparación con otros países de la región. Desde principios de la década de los 2000, la inversión pública en educación ha disminuido del 5% al 4% del producto interno bruto, una cifra que se encuentra por debajo del promedio regional de 5%. Asimismo, las inversiones públicas en este sector se concentran en Asunción y otras zonas urbanas”, menciona la Estrategia de Alianza con Paraguay, del ente multilateral.
La institución hace hincapié en la necesidad de que la educación sea de calidad, ya que es determinante para la movilidad social, que es la salida de la pobreza de hijos de padres pobres.
Entre las acciones que debe efectuar el Estado para mejorar en términos de servicios sanitarios, el BM menciona fortalecer la red de atención primaria de la salud en las zonas marginales y rurales; establecer el financiamiento basado en resultados como mecanismo para la transferencias de fondos, además del fortalecimiento de la buena gestión del Gobierno.