Creada el 21 de septiembre de 1887, la Biblioteca Nacional del Paraguay llega a sus 139 años como uno de los espacios encargados de preservar la memoria escrita del país. Más que un lugar donde se consultan libros, su tarea abarca la conservación de documentos, publicaciones y colecciones que permiten reconstruir parte de la historia cultural y bibliográfica paraguaya.
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La diferencia con una biblioteca pública está en esa responsabilidad. Mientras una biblioteca pública está orientada principalmente a responder a las necesidades de lectura e información de una comunidad, una Biblioteca Nacional cuenta además con la misión de resguardar el patrimonio bibliográfico y documental de todo un país.
En Paraguay, esa tarea incluye conservar, organizar y facilitar el acceso a colecciones que reúnen distintas expresiones de la producción escrita nacional. A la vez, la institución acompaña el funcionamiento de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas y participa en acciones relacionadas con el libro, la lectura y la producción editorial.
Una memoria que se conserva
El trabajo de la Biblioteca Nacional no siempre resulta visible para el lector que llega a consultar un libro o una publicación. Detrás de ese acceso existe una tarea de organización, conservación, restauración y digitalización que busca evitar que materiales de valor histórico se deterioren o desaparezcan.
La institución cuenta con áreas dedicadas a los procesos técnicos, las colecciones bibliográficas, la hemeroteca, la conservación, restauración y digitalización, la gestión de bibliotecas públicas y la Agencia Paraguaya del ISBN.
La Hemeroteca, por ejemplo, reúne publicaciones periódicas y seriadas, mientras que la Sala de Colecciones concentra el acceso al acervo bibliográfico. El área de Conservación, Restauración y Digitalización trabaja sobre la preservación y tratamiento de los materiales, una tarea especialmente relevante cuando se trata de documentos antiguos o frágiles.
También forma parte de sus funciones el acompañamiento a la Red Nacional de Bibliotecas Públicas y la gestión del ISBN, sistema internacional que identifica las publicaciones y permite reunir información sobre la producción editorial del país.
Libro y lectura
La Biblioteca Nacional también integra el Consejo Nacional de la Lectura y el Libro (Conalib), creado por la Ley Nº 7140/2023, de Fomento de la Lectura y el Libro. El organismo participa en la definición de políticas nacionales vinculadas con la lectura y el libro y en la evaluación y actualización del Plan Nacional de Fomento del Libro y la Lectura.
Actualmente, la Biblioteca Nacional ejerce la presidencia alterna del Conalib, conforme al Decreto Nº 6336/2026.
La ministra de Cultura, Adriana Ortiz, destacó la importancia de acercar los libros a la ciudadanía y de convertir la lectura en una práctica cotidiana. En tanto que el director de la Biblioteca Nacional, Marco Augusto Ferreira, señaló que uno de los desafíos de la institución es acompañar los cambios en las maneras de estudiar, investigar y acceder a la información.
Ese desafío pone en perspectiva una tarea que ya no se limita al cuidado físico de los libros. El patrimonio también necesita nuevas formas de acceso y consulta para seguir circulando entre investigadores, estudiantes, lectores y nuevas generaciones.
Dónde consultar
La Biblioteca Nacional del Paraguay depende de la Secretaría Nacional de Cultura, a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural, y funciona en De la Residenta 820 casi Perú, Asunción.
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La Sala de Colecciones, destinada a la lectura y consulta del acervo bibliográfico, atiende de lunes a viernes, de 07:00 a 19:00. La Sala Carlos Antonio López, correspondiente a la Hemeroteca y destinada a la consulta de publicaciones periódicas y seriadas, funciona de 07:00 a 14:00. La Agencia Paraguaya del ISBN brinda atención de 12:00 a 18:00.
A 139 años de su creación, la Biblioteca Nacional conserva una tarea que muchas veces transcurre lejos de los grandes escenarios culturales: custodiar aquello que el país ha escrito, publicado y producido, para que esa memoria pueda seguir siendo consultada y reinterpretada en el presente.