Como muestra de que no pretende “enmascarar” una supuesta búsqueda de reelección, propone un simple acuerdo entre líderes para volver a sesionar en febrero.
Ante las reacciones sobre su propuesta de recortar las vacaciones en el Congreso, el senador dijo que apuntará a un plan B, de manera a hacer efectiva las sesiones del pleno a partir de febrero.
Se refirió a las acusaciones que refieren que la enmienda de la Constitución Nacional para reducir los tres meses de vacaciones que gozan actualmente los legisladores, en realidad, es una excusa para modificar el artículo 229 que prohíbe la reelección presidencial.
“Eso dicen los alérgicos al trabajo, los alérgicos al trabajo como Raúl Benítez, que fue el primero que estuvo en contra”, lanzó sobre el opositor que apuntaba a una intención de habilitar la reelección de Horacio Cartes.
Sin embargo, desde la sociedad civil también existe esta preocupación, teniendo en cuenta el precedente del 2017, cuando esta intención provocó una gran movilización que terminó con la muerte del liberal Rodrigo Quintana a manos de la Policía.
Para el oficialista no tiene sentido enmascarar este supuesto plan con otro proyecto y apuntó a que el objetivo de los detractores es confundir.
Como respuesta habló de un plan alternativo. “¿Por qué no hay un gran acuerdo entre líderes nomás y ya está? Esa sería mi propuesta y creo que es más viable para no levantar susceptibilidades o hipótesis, sobre todo de la oposición”, manifestó en comunicación con Radio Monumental 1080 AM.
Mencionó que hay temas importantes por tratar como el proyecto de reforma fiscal presentado recientemente o la preocupación por los altos precios de la carne.
“Yo como presidente del Congreso ahora mismo expresé mi voluntad y no voy a retroceder. Si a mí me dicen vamos a tener que sesionar a partir de febrero, yo voy a hablar con los colegas, yo voy a hablar con el presidente de la Permanente”, agregó.
Los legisladores se tomaron oficialmente sus vacaciones poco antes de la Navidad y retornarán a sus puestos en marzo próximo. En este periodo seguirán cobrando sus jugosos salarios que hoy día ascienden a G. 38 millones mensuales para cada uno de los 125 parlamentarios (45 senadores y 80 diputados).