El senador Silvio Beto Ovelar admitió la semana pasada en medio del contexto de presión que ejercen los médicos por el reajuste salarial, que los parlamentarios se equivocaron al aumentarse el salario de G. 32.774.840 a G. 37.900.000 en el 2025 porque les resta autoridad moral ante los distintos sectores. Dijo que es difícil plantear desde la posición de legislador el discurso de cuidar la plata pública.
“Hay cuestiones que tenemos que corregir. Si nosotros no queremos admitir nuestros errores y actuamos con necedad, nos vamos a equivocar siempre. Yo les advertí a mis colegas que cuando se aumentó cinco millones el salario nos iba a restar autoridad”, dijo el senador cartista.
El parlamentario agregó que ahora cuando intenta reflexionar sobre las exigencias salariales de algún sector ya recibe cuestionamientos.
“Hoy, cuando vos querés hablar fuerte, los perros te dicen: ¿Y ustedes que se aumentaron el salario? Los cinco millones no significa nada en el Presupuesto General de Gasto, pero por una cuestión simbólica te resta una autoridad ética y moral”, sostuvo Ovelar en Radio Ñandutí.
Cabe decir que los senadores de la oposición plantean que habría dinero si no se robara el erario.
Además de los privilegios de viajes, viáticos y un relajado ritmo de trabajo que solo los compromete a sesionar una vez por semana, los legisladores hallaron la fórmula de hasta casi duplicar sus ingresos.
Es el caso del propio presidente de la Cámara Alta, Basilio Bachi Núñez, quien tuvo un sobresueldo en concepto de bonificación por G. 21 millones mensuales hasta que se destapó que en total ganaba mensualmente unos G. 63 millones.