El presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), Hugo Idoyaga, dijo que a partir de la resolución del país ruso, se realizará un procedimiento selectivo de las industrias y aumentarán los controles en dichos establecimientos. Señaló que el inconveniente puede generarse a partir de que existe una diferencia con Rusia entre los niveles de contaminación.
Sin embargo, aclaró que hasta el momento no se registraron devoluciones de productos cárnicos desde ese país, y aseguró que cumplen con todos los procedimientos para llevar la carne al otro continente.
Si bien admitió que no es una noticia grata, dijo que es un procedimiento normal la inhabilitación temporal de frigoríficos, según indica la web del servicio federal.
A su vez, el embajador paraguayo en Rusia, Ramón Díaz Pereira, dijo que aún no recibió una notificación oficial por parte del servicio sanitario de dicho país, el Rosselkhoznadzor.
Refirió que los controles rusos son muy exigentes y dijo que la suspensión de importación por periodos cortos no significa un corte de comercialización de carne con dicho país.
Aseguró que inmediatamente informará a la Cancillería sobre el hecho, y pedirá un informe al Gobierno ruso y enviará una copia oficial al Senacsa.
Rusia es el principal comprador de carne paraguaya, en lo que va del año generó un ingreso de divisas por más de USD 520 millones. También es uno de los destinos de la soja paraguaya, otro de los principales rubros de exportación del país.
Rusos no devuelven carne pero aplican multa
El presidente de la Cámara Paraguaya de Carne (CPC), Luis Pettengill dijo a Radio Monumental que este tipo de resoluciones son inapelables y confirmó que si bien Rusia no devuelve la carne supuestamente contaminada, aplica una multa como sanción.
“Si la mercadería está mala no sé por qué la comen, esa duda tenemos y es raro que tengamos la suspensión”, dijo el empresario.
Agregó que otros países también enfrentan este tipo de situaciones, Brasil tiene 36 frigoríficos suspendidos y Argentina 4.