Política

“Atesoramos a nuestros aliados y les retribuimos con diferentes agendas”

El diplomático recién llegado dice que la relación de amistad de Taiwán con el Paraguay, que comenzó 63 años atrás, les coloca siempre en actitud de apoyar al país como lo están haciendo aún en pandemia.

El diplomático cuenta que se crió en El Salvador. Cuando niño, vivió 5 años en ese país, y que su padre, también diplomático, había estado cerca de ser designado como embajador ante el Paraguay varias décadas atrás. Antes de Paraguay, Han estuvo 2 años como representante comercial de su país ante Colombia y años anteriores, sirvió en Centroamérica.

–Le tocó desembarcar en mayo, coincidiendo con el escenario de una pandemia y el país en cuarentena. Su país ha sido de los primeros en ayudar al Paraguay para afrontar la crisis sanitaria. En tal coyuntura, ¿cuáles han sido las donaciones para Salud?

–Paraguay ha sido reconocido a nivel mundial por el éxito para contener la propagación del coronavirus. Esto indica que el gobierno y el pueblo han conseguido respetar todas las medidas. Como país amigo, que llevamos mucho tiempo en cooperación con Paraguay, sin duda, cuando este tiene alguna necesidad, lo tenemos que acompañar.

Al inicio de la pandemia, Taiwán estaba más enredado en el tema que Paraguay. Pero hicimos el esfuerzo y adquirimos aquí mismo, en su país, un millón de tapabocas para asistir a la necesidad del Ministerio de Salud. Luego, cuando Taiwán fue saliendo del problema, hicimos otro esfuerzo para que a finales de mayo pudiéramos entregar de nuevo a Paraguay un volumen significativo de equipos e insumos para que tenga mejor capacidad de enfrentar esta pandemia. Fueron dos entregas importantes que sumando dan más de 3 millones de mascarillas, y otros insumos como batas, cama, equipos sofisticados para el test de Covid-19. Estamos muy contentos de que podemos ser útiles al Paraguay en esta coyuntura muy especial.

–Su país ha sido uno de los primeros en alertar a la OMS sobre el brote del coronavirus en China. ¿Cuál fue la respuesta o reacción de esta organización?

–En realidad nuestra advertencia a la OMS surgió así: A finales de 2019 apareció en Wuhan (China) una neumonía desconocida. Al respecto, ya circulaban algunas informaciones en las redes. En la madrugada del 31 de diciembre un director de alto rango de vigilancia sanitaria se puso a buscar más información al respecto y se dio cuenta que el tema estaba siendo comentado por los médicos: Que había una neumonía desconocida, que era muy contagiosa y que los pacientes se estaban tratando en forma aislada. Entonces envió un correo a un punto de comunicación de la OMS para pedir más información, en base a las que ya había reunido en las redes. La Organización solo le contestó con un recibido, quizá tampoco sabía al respecto. El funcionario nuestro formuló la misma consulta a China, y tampoco hubo respuestas.

–¿Qué hicieron entonces en Taiwán?

–Ese mismo día, tomamos como medida un monitoreo a todos los vuelos que llegaban desde Wuhan, y un proceso de buscar información clara sobre la enfermedad. El 22 de enero tuvimos el primer caso de coronavirus en Taiwán. El 23, China aisló la ciudad de Wuhan. Nosotros, al aparecer el primer caso, prohibimos muchos vuelos provenientes de China, y más delante de Hong Kong y de Macao, porque en esa época, en las últimas semanas de enero, se celebra el año nuevo lunar y en Taiwán y China se registra un flujo extraordinario de visitantes. Entonces tuvimos que tomar medidas rápidas.

En la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins anunciaron que la enfermedad sería desastrosa en Taiwán y en Tailandia. Pero mi país, milagrosamente se pudo salvar. Muchos médicos comentaron en Taiwán que el éxito de nuestra prevención se debió a dos cuestiones: Uno, no creer en China; dos, no creer en la OMS.

–Considerando ese éxito, que podían haber compartido en mayo pasado en la asamblea anual de la OMS, sin embargo, la OMS no invitó de nuevo a Taiwán.

–Esa es una lucha continua, de largo plazo, porque es una injusticia que en este mundo el tema sanitario, que hay que ver desde los derechos a la salud de cada uno de los ciudadanos, Taiwán este excluido, Aunque no desde siempre. Entre el 2009 al 2016 mi país participaba como observador en la OMS. Después, desde el 2017 dejaron de invitarnos. La única razón es que China no quiere que Taiwán esté. En el gobierno anterior –del presidente Ma Ying-jeou– China mantenía una interacción, un intercambio con Taiwán. Pero somos un país democrático, y por voto popular los taiwaneses elegimos un gobierno –de la presidenta Tsai Ing-wen– con otra agenda. Desde entonces, China dice que no: Taiwán no puede estar en la OMS. Esto es una injusticia que el mundo debe corregir.

Muchos países como Estados Unidos, Japón, y de Europa, están acusando que la OMS está controlada por China.

Siendo excluido, a Taiwán se le priva del derecho de contar con las primeras informaciones ante cualquier eventualidad de enfermedades, puede ser también alguien que contribuya a ese sistema. Como en el caso de esta pandemia en que está comprobado que Taiwán ha hecho un buen trabajo y su experiencia se puede compartir.

–¿Qué va a ocurrir ahora, considerando que se pospuso para el 2021 la discusión sobre otorgar de nuevo el estatus de observador a Taiwán en la OMS?

–Sí, se pospuso, porque esta vez, en la asamblea mundial de mayo había otras prioridades. Pero cada vez más países están apoyando a Taiwán. Ya se dieron cuenta que excluir a un miembro de la comunidad internacional no es justo, especialmente en este momento de pandemia.

–¿Esto tensó aún más la relación entre China y Taiwán?, ¿cómo está hoy esa relación?

–La relación en ambos lados del estrecho está tensa. No es porque nosotros participemos o no en la OMS, sino porque hay otros puntos de conflicto que hacen que la tensión este escalando. China reclama a Taiwán como una parte de ella, pero Taiwán, con el nombre de República de China, es un país soberano que se fundó en 1911. La China Popular no tuvo ni un día de jurisdicción sobre Taiwán. Ellos no tienen derecho de reclamar. Además, de acuerdo a los principios de la democracia, quien decide el futuro de Taiwán son los mismos taiwaneses que ya vivimos en una democracia, elegimos a nuestro presidente, a nuestros legisladores, cada cierto tiempo, en elecciones muy reconocidas, justas y transparentes.

–Volviendo a la región, ¿podría ser de preocupación para ustedes el que en ámbitos como el Mercosur exista el interés de parte de tres de los Estados Miembros de estrechar aún más las relaciones con China?

–Sabemos que internacionalmente hay mucha fuerza que se está moviendo. Nosotros atesoramos mucho a nuestros aliados que vienen apoyando a Taiwán y les retribuimos con diferentes agendas, tanto en la cooperación, el comercio como en la inversión.

Mi trabajo de embajador en Paraguay es tratar de apoyar al país, dentro de nuestro alcance, en diferentes sectores, temas y agendas posibles. Ahora estamos desarrollando una buena agenda de cooperación e impulsando fuertemente el comercio entre los dos países. Especialmente las exportaciones de productos agrícolas paraguayos a Taiwán e impulsar a la vez más posibilidades para que vengan inversiones taiwanesas a Paraguay.

–¿Ya tienen identificados algunos nuevos productos paraguayos, además de la carne y productos agrícolas?

–Bueno, queremos canalizar una compra directa de soja a Paraguay, como el caso del sésamo, al que el año pasado eliminamos arancel, y este año Paraguay ya está exportando este producto. Taiwán ya es tercer destino para sésamo de Paraguay, después de Japón y México. Vamos a paso firme para que esto se incremente.

–¿Su misión pondrá énfasis a lo comercial, entonces?

–Además de la agenda de cooperación que está encaminada, mi misión aquí es buscar más productos de Paraguay para ubicarlos en el mercado de Taiwán y buscar inversiones de mi país para que vengan a Paraguay.

Esto tengo que trabajar muy estrechamente con la Cancillería Nacional, con el Ministerio de Industria y Comercio y con los gremios. Lo que vamos a hacer es intensificar nuestro trabajo. Vemos que ya está dando sus efectos, la carne paraguaya, por ejemplo, está aumento el volumen de exportación.

–En Paraguay hay voces que frecuentemente reclaman que el Paraguay inicie negociaciones para un relacionamiento diplomático con China. ¿Preocupa esto a su Gobierno?

–Vivimos en una democracia, hay diferentes voces y deliberación Es muy sano para la sociedad que se oigan diferentes puntos de vista. Nosotros queremos reforzar que Taiwán es un país amigo y es socio. Claro que hay voces en contra de esto, pero también voces a favor.

Por lo tanto, respecto a su pregunta, respetamos esas declaraciones y propuestas. Tratamos de comunicarnos con esas voces y transmitirles que nosotros queremos estrechar más la hermandad con el Paraguay, y aclarar que nunca nos hemos opuesto a que Paraguay desarrolle una relación con China. Es China la que pone siempre condiciones para que esto ocurra.

–Una de esas condiciones es que si Paraguay quiere establecer relaciones con China, debe renunciar a la que tiene con Taiwán, ¿no?

–Esos son argumentos normales que maneja China. Paraguay es un país soberano.

–¿Cuando me dijo que las relaciones entre ambas Chinas son tensas, todavía incluye esa política de tratar de sacar aliados al otro ?

–Esa batalla sigue. China hace todo lo posible de sacar a Taiwán del escenario internacional. Pero Taiwán no va a salir, porque somos un país soberano.

Nosotros luchamos de una forma pacífica. Nuestros gobernantes siempre están dispuestos al diálogo, pero sin condicionamientos. Queremos sentarnos a dialogar y a buscar cómo solucionar nuestras discrepancias, pero no aceptamos imposiciones.

–¿Con qué perspectiva vino a Paraguay?

–Yo he estado aquí varias veces, pero en misiones oficiales. Cuando me nombraron embajador, y le conté a mi padre, él me dijo que en mi destino estaba escrito. El era diplomático, y una vez lo quisieron enviar a Paraguay, pero por alguna circunstancia, no vinimos cuando yo era niño. Entonces, cuando le llamé para contarle de mi designación, me dijo eso.

He venido con la convicción de trabajar con un país aliado en el camino para el desarrollo, de acompañarlo en las buenas y en las malas.

Nosotros hemos sido un país que ha recibido bastante ayuda internacional. Creo que esa experiencia que tuvimos puede servir para el Paraguay. Queremos estar al lado de este aliado que nos ha acompañado también por décadas. Son 63 años de relacionamiento.


Mi trabajo de embajador en Paraguay es tratar de apoyar al país, dentro de nuestro alcance, en diferentes temas, agendas y sectores posibles.


Nunca nos hemos opuesto a que Paraguay desarrolle una relación con China. Es China la que pone condiciones para que esto ocurra.

China hace todo lo posible de sacar a Taiwán del escenario internacional. Pero Taiwán no va a salir, porque somos un país soberano.



Perfil
Chih-Cheng Han: José Han, nombre en español, Licenciado en Comercio Internacional, con diplomados en Alta Gerencia y en Servicio Exterior, ha prestado servicios diplomáticos ante Costa Rica, República Dominicana, Honduras y Colombia. Ocupó cargos en el Departamento de Latinoamérica y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores de su país, en distintas épocas.






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