Solo para tener una idea, Asunción cerró en 2024 con 2.831 nuevos electores, esto sin contar otros periodos de inscripción, cuyos registros completos con nombre y apellido abarcaron un informe de la Justicia Electoral.
En segundo lugar, Ciudad del Este, que tuvo 1.484 traslados hacia dicho distrito para el periodo previo a las municipales, en la etapa de inscripción de 2020. Luego, para la campaña de inscripción de 2024, se redujeron drásticamente los traslados a 948 reinscriptos.
Cabe señalar que el novel distrito de Nueva Asunción, que activó la alarma de posibles reinscripciones fraudulentas, logró una gran diáspora hacia ese distrito electoral hacia 2020, cuando hubo 353 reinscriptos.
El desglose da cuenta de que, en 2024, disminuyó la cantidad de traslados hacia Nueva Asunción, que tuvo 106 traslados, según el registro arrimado por la Justicia Electoral a pedido del Senado.
Casi en su totalidad, las personas trasladadas lo hicieron entre el 20 y el 30 de diciembre, coincidente con el periodo de cierre de reinscripciones.
El presidente del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), Hugo Fleitas, ya solicitó una reunión a las autoridades del organismo electoral para abordar esta problemática, de cara a las elecciones municipales del 2026.
El inconveniente que plantea el partido es que en las oficinas electorales que tienen a su cargo la inscripción y reinscripción, normalmente están llenas de funcionarios colorados y la proporción es casi siempre de diez a uno o más en proporción de funcionarios que al final tienen a su cargo el mutuo control.
Esto sin contar que solo están representados los partidos tradicionales y no los demás partidos de la oposición, que tampoco tienen las garantías sobre los registros en dichos locales, que dirigen directores distritales que muchas veces forman parte de seccionales, y atienden las reinscripciones de ciudadanos independientes y de otros sectores políticos.