Revista Pausa

Artistas de multipantallas

Las plataformas digitales han impulsado una nueva generación de artistas multitasking y multipantallas. Son los actuales influencers de los niños, niñas y adolescentes, que siguen sus pasos.

Ryan es un niño de ocho años que en el 2018 fue el youtuber más influyente, según Forbes. Actualmente, cuenta con más de 21 millones de suscriptores y las visualizaciones ascienden a 32 mil millones. En su canal, Ryan ToysReview, el niño realiza unboxing (desempaquetado) de todo tipo de juguetes y los prueba, mostrando a su público cómo utilizarlos. Además, también hace manualidades y experimentos acordes a su edad.

Ryan es un niño risueño y enérgico, que con cuatro años de presencia en las redes se ha ganado no solo el afecto de quienes lo siguen, sino también millones de dólares. Pero no es el único de su edad que ha encontrado un nicho en YouTube: miles de niños, niñas y adolescentes son protagonistas de canales en los cuales promueven sus dotes artísticos, ya sea de canto, baile o dibujo, entre muchos otros, pero también realizan challenges (desafíos), unboxing, juegan videojuegos y comparten aspectos sobre sus vidas.

Experimento Ryan

Según el reporte anual de The Global State of Digital in 2019, YouTube es la plataforma más utilizada entre los usuarios de habla hispana. Conforme datos de Google, el 64% de los niños y niñas de dos a cinco años ya utilizan la plataforma de videos, y a partir de los seis y siete empiezan a seguir a sus pares influencers. Sin embargo, no es la única red social en la cual conviven con este tipo de contenido, también se encuentran en Instagram, Twitch, Tik Tok, Facebook, entre otras.

“Crear y subir contenido a estas plataformas es una manera de habitar espacios, que si bien muchas veces tiene fines de monetización, es una dinámica que nació para manifestar distintas maneras de creación y expresión”, opina Belén Giménez, cibersicóloga que trabaja en las áreas de Proyectos y Comunidad en Tedic.

En palabras de la profesional, estos youtubers o creadores de contenido se vuelven ejemplos a seguir para los niños, niñas y adolescentes e impactan en sus vidas de diversas maneras. “Impulsan a muchos a crear contenido y a acceder a información, lo cual va de la mano con los derechos fundamentales para ellos; como por ejemplo el acceso al conocimiento, la participación, el esparcimiento y el juego, que según la Convención de los Derechos del Niño, se aplican tanto en ámbitos físicos como digitales, y es responsabilidad de toda la sociedad y el Estado velar por los mismos”, asegura.

Hace una semana se llevó a cabo en nuestro país el Personal Club Media Fest, donde más de 200 artistas digitales de diferentes edades se reunieron para compartir con sus fans, realizar shows en vivo, demostraciones de videojuegos, batallas de estilos urbanos y formación. El evento está dirigido especialmente a un público joven y familiar, ya que normalmente los niños y adolescentes van acompañados de sus padres, madres o encargados.

Pero antes del evento central, los artistas realizaron una conferencia de prensa, donde sus pequeños seguidores fueron a congregarse para intentar verlos al menos por un segundo. Cientos de chicos y chicas esperaban ansiosos, corriendo de puerta en puerta, llorando incluso desesperadamente por aquel momento de gloria.

¡La locura del Personal Club Media Fest!

Noelia Díaz Esquivel, periodista y madre de Luciana (11), cuenta que a su edad ella no recuerda haber tenido una idolatría tan grande hacia alguna personalidad, hasta el punto de hacerla llorar o desear con tanto anhelo ir a verla.

Díaz Esquivel acompañó a Luli, como le dice cariñosamente, tanto este como el año pasado al evento. La diferencia es que en esta ocasión la niña fue quien ahorró para su entrada y un meet & greet para conocer a sus youtubers preferidos: FedeCole, una pareja de artistas conformada por Fede Vigevani y Nicole García.

La periodista no ve como algo negativo el interés de su hija, sino todo lo contrario, ya que encuentra muchos mensajes positivos por parte de estas figuras. “Ninguno apunta a la violencia, están muy a favor de la cultura de la paz. Además, son superinclusivos con todo lo que tenga que ver con la diversidad y las personas LGBTI”, menciona, añadiendo que mantiene muy buena conversación con sus hijas, por lo que siempre está al tanto del contenido que ven.

Inspirada en sus artistas digitales preferidos, Luciana empezó a utilizar aplicaciones de edición de videos, fotos y música, y mediante estas realiza sus propias creaciones y las comparte principalmente en Instagram.

Creadores de contenido

Los youtubers e influencers no son un fenómeno nuevo, vienen moviendo las plataformas digitales desde hace una década. Sin embargo, el mundo virtual es tan cambiante que se tienen que reinventar constantemente para seguir llegando a sus fans. Por ejemplo, el usuario Marito Baracus, quien en el 2018 ganó el Martín Fierro al Mejor Youtuber Argentino, cambió su plataforma principal YouTube por Instagram, ya que la primera empezaba a recrudecer sus políticas de control y la habilitaba otras funciones como las historias.

Elegir la plataforma ideal depende mucho de cuál es el contenido que se quiere transmitir o cuál es el público al que se quiere llegar, tópicos que se trabajan en la Academia Club Media, un espacio de formación para niños, niñas, adolescentes y adultos que llegó al país a inicios de este año.

La academia tiene como base el cambio de paradigma en cuanto al consumo del entretenimiento: si antes los espectadores eran pasivos, ahora tienen la posibilidad de participar de forma interactiva. Asimismo, las plataformas son globales y dinámicas, por lo que la exposición y la responsabilidad también son mayores.

Desde allí, los alumnos y alumnas se forman para ser creadores de contenidos y productores audiovisuales, trabajando en la realización del guion, producción, uso de cámaras, edición de videos, construcción de audiencias y estrategias.

“La mayoría de ellos, en especial los niños y adolescentes, ya tienen un conocimiento innato y son autodidactas, entonces lo que hacemos es trabajar desde esas aptitudes y ofrecerles herramientas para mejorarlas”, cuenta Solveig Madsen, cofundadora del Club Media Network, agregando que también desarrollan una formación más personal, que tiene que ver con que el alumnado tome consciencia de lo que es ser un comunicador social.

Rewind #Clubtubers

Los niños y niñas llegan con diferentes inquietudes, en palabras de Solveig, a partir de los siete años; incluso hay aspirantes de cuatro años. “Ellos vienen con una cuestión de hábito, que es alzar contenido en distintas plataformas. Entonces también empiezan a darse cuenta de que es distinto compartir —siempre les hago este chiste— lo que pasó en el cumpleaños de la abuela, a un contenido con una estrategia que tiene que ver con una construcción de audiencia para subir en sus historias”, explica Madsen, quien considera que está bueno también que los chicos descarten algo que no les cierra.

“Cuando ingresan les digo que esto les servirá como una forma de entender si lo que están soñando o pensando lo van a encontrar acá, no solo en la academia, sino en la vida. Porque es una carrera como cualquier otra, que implica responsabilidad, constancia, trabajo y formación constante”, asegura.

En esa búsqueda sobre qué es lo que se quiere potenciar o comunicar y por qué, Solveig hace hincapié en que es importante entender que no se trata solo de likes, porque de lo contrario el éxito se vuelve “necesario” y se tiñe de ilusión. Es por eso que también trabajan con la frustración y acompañan a los padres, con sus dudas y preocupaciones.

“El contenido que se sube a estas plataformas muchas veces no se refleja en la vida de las personas ni en las dinámicas del día a día en ámbitos físicos. Es importante también considerar mínimamente dos cosas: enfatizar el acompañamiento integral y asertivo de parte de padres y adultos responsables en entornos digitales, y también entender cómo muchos espacios están diseñados para que justamente pasemos el mayor tiempo posible conectados”, refiere la cibersicóloga, especificando que esta configuración proporciona gratificación instantánea y dopamina, lo que a su vez genera un comportamiento compulsivo de revisar las redes constantemente, algo que nos afecta a todos por igual.

Artistas multitasking

Los usuarios digitales pasan de gamers a youtubers, de youtubers a cantantes, de cantantes a bailarines, y así van fusionando diferentes ramas y también culturas como las urbanas o las orientales, para generar cada vez más interés en sus jóvenes audiencias. En estos casos también conviven una faceta personal y, por otro lado, una ficticia, dependiendo de cómo cada quien posiciona su imagen.

Me voy contigo - Jorge Blanco

Es el caso de Jorge Blanco, actor y cantante mexicano, conocido por su papel en la novela Violetta, quien se encuentra experimentando ahora con la música, show que mostró en el Personal Club Media Fest. Blanco cree que está bueno que cada quien presente diferentes facetas, porque también es parte de la libertad de expresión. “Me parece que, aunque hagas un personaje, es parte de ti, y está increíble, porque la gente tiene contacto directo contigo y se conecta de diversas maneras”, expresa.

Botonet es un youtuber colombiano que combina varias de estas aristas: no solo hace videos contando aspectos de su vida o desafíos, sino que también canta y baila, y eso fue lo que vino a presentar al país. Cuenta con 2,31 millones de suscriptores y sus visualizaciones totales llegan a 159 millones.

Él considera que sus canales, además de entretener, también enseñan. “Siempre es importante dejar un buen mensaje, para enseñar a las personas que hay que ser honestos y que la perseverancia trae grandes cosas”, menciona.

BFF - Botonet

Dani Hoyos, mexicana, también es otra creadora de contenidos que estuvo en Paraguay el fin de semana pasado: ella utiliza las redes para compartir sus dibujos y pinturas e invitar a sus seguidores a que se animen a hacerlo también, puesto que considera muy importante sacar el lado artístico de cada persona.

Hoyos empezó a subir sus dibujos en una cuenta de Instagram, desde que estaba en la secundaria, hasta que la convencieron de crearse un canal en YouTube. Sus fans le pedían que mostrara el proceso de sus trazos, explicando cómo los hacía y contando qué materiales usaba. Ahora tiene 2,82 millones de suscriptores y más de 199 millones de visualizaciones en total.

“Y hasta ahora ha sido una locura, porque yo empecé haciendo mandalas y zentangle, y después me animé a hacer formatos más grandes, en paredes y murales. Es genial porque al mismo tiempo que enseñas a las personas a hacer arte, tú también evolucionas y haces cosas diferentes para no quedarte en la misma situación”, manifiesta.

A través del hashtag #ZentangleConDani se pueden ver los dibujos y pinturas que comparten los seguidores de Hoyos.

Pinto la pared - Dani Hoyos

Otras figuras que estuvieron en el país dando un show fueron los chicos del Safari Team. Ellos son cuatro adolescentes, Nicole Amado, JeanCarlo León, Carlos Ferreira y Libardo Isaza, que realizan diferentes tipos de contenido en sus plataformas digitales, desde degustación de comidas hasta pruebas de vestuario, juegos y desafíos.

Ellos son conscientes de que su público principal son los niños, por lo que siempre intentan que el contenido sea acorde y, por supuesto, entretenga.

“Siempre hacemos transmisiones en vivo e interactuamos con ellos. Y se acostumbran mucho a nuestro estilo de vida, no solamente a vernos en los videos de YouTube, sino en nuestro día a día, lo que estamos haciendo en el momento”, cuenta Libardo.

Sin embargo, también intentan mantener un límite entre lo privado y lo público. “No vamos a salir a mostrar absolutamente todo en internet, tampoco poner nuestra vida en una bandeja de plata y después no soportar que la gente se quiera meter en ella. Somos seres humanos, tenemos días buenos y malos. En nuestro caso, siempre intentamos dar lo mejor en las redes, para que la gente absorba eso de nosotros, por más que no estemos pasando por el mejor momento. Pero así mismo intentamos que los seguidores no nos deshumanicen: somos personas”, indica Nicole.

24 horas en el cuerpo del otro - Team Safari

En ese sentido, Solveig también resalta la importancia de advertir a los chicos sobre este límite. “Es necesario también alejarse un poco y hacer un corte”, considera.

Un mundo de grises y rosas

Un reto que empezó a correr en la plataforma de videos YouTube es el Roast Yourself Challenge, donde los youtubers utilizan los insultos y las críticas que reciben para transformarlos en una canción y así volverlos a su favor. Mimi Land y Silvia Sánchez son dos niñas que se sumaron a este desafío y, a pesar de los comentarios negativos de algunas personas, siguen creando y jugando en sus respectivos canales, siempre contenidas por sus padres.

ROAST YOURSELF CHALLENGE - Silvia Sánchez

Gustavo Quiñónez, informático, es el padre de Sofía (12), actual alumna de la Academia Media Club. Al principio, cuando Sofi acababa de ingresar, Quiñónez sintió un poco de angustia por todo lo que representa este mundo digital, pero ver que su hija tenía cierta veta artística por explorar le impulsó a acompañarla en esta nueva aventura.

“Observamos, leemos, estudiamos, discutimos y comparamos todas las experiencias ajenas que podamos. Y terminamos analizando caso por caso para tomar decisiones puntuales”, detalla Gustavo, quien se asegura de hablar claro con su hija para que ella tome conciencia de los límites y las consecuencias de ir más allá.

Quiñónez afirma que la trampa de estas plataformas es que muchos fans solo ven la punta del iceberg: los videos ya editados, los conciertos, los viajes, la fama, los regalos, entre otros. “Se olvidan que detrás del éxito de estos creadores hay mucho trabajo, mucha preparación, pocas horas de sueño, mucha presión; en síntesis, la responsabilidad y el compromiso que solo pueden encontrarse en un profesional independiente hecho y derecho”, asegura, pero celebra que en la academia, Sofi se forme con instructores muy profesionales que la guían y también constantemente la hacen salir de sus zonas de confort.

ROAST YOURSELF CHALLENGE - MIMI LAND

En ese sentido, Solveig apunta que una de sus charlas favoritas en la academia es la generación del doble click, con el que trabajan la paciencia de los chicos y chicas, desde esperar un turno, respetar los procesos y focalizar también su atención, entendiendo que no siempre se puede conseguir todo a la vez y de forma inmediata.

El acceso a las plataformas digitales por parte de los niños, niñas y adolescentes seguirá en aumento, como también su participación activa siendo creadores de contenidos. “Es crucial entablar un diálogo que incluya a las voces de los mismos para establecer prácticas que promuevan un nivel de uso y apropiación saludable de tecnologías que también respeten sus derechos”, concluye la cibersicóloga.

Alfabetización digital vs. Filtros

Desde Tedic, oenegé que defiende los derechos digitales y una internet libre y abierta, creen que colocar un filtro de contenidos no es una medida de seguridad apropiada y tampoco sostenible ni efectiva a largo plazo, considerando que los niños, niñas y adolescentes tienen un alcance enorme en cuanto al uso de internet a través de los diferentes dispositivos y pantallas.

Recomiendan situar el enfoque hacia prácticas de alfabetización digital (uso ágil de TICs) que promuevan una educación integral (para padres, profesores, niños, niñas y adolescentes) enfocada al diálogo y acompañamiento asertivo sobre los riesgos o temas sensibles, para así apuntar a que los mismos puedan habitar internet de manera segura y ágil ya desde una temprana edad. De esa forma, que aprendan a protegerse y a generar un entorno de creación y consumo más reflexivo.

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