La decisión se conoció ocho días antes de que el Indec publique las cifras de inflación de enero que, según informó el organismo en octubre pasado, serían calculadas con una nueva fórmula que mejoraba “la interpretación y el análisis de los datos” y garantizaba “la coherencia clasificatoria internacional” y “la consistencia para las cuentas nacionales”.
“No hay necesidad de cambiar ahora el índice. Da igual, da prácticamente lo mismo”, dijo Caputo en entrevista con Radio Rivadavia, adelantó que el IPC se mantendrá “hasta que el proceso de desinflación esté consolidado” y aclaró que no hay fecha programada para el cambio.
Este lunes se conoció la renuncia del director del Indec, quien había sido designado durante el mandato del peronista Alberto Fernández (2019-2023) y que, según anunció el Gobierno, será reemplazado por Pedro Lines, actual director técnico del organismo.
“Renunció porque se ha estado trabajando en la (nueva) metodología del Indec y Marco (Lavagna) tenía como fecha implementarlo ahora, y con el presidente siempre tuvimos la visión de que había que implementar un cambio una vez que el proceso de desinflación ya estaba completamente consolidado”, explicó el ministro.
Los más recientes pronósticos privados que recaba mensualmente el Banco Central argentino apuntan a que la inflación acumulará en 2026 un alza del 20,1 %, una tasa que duplica la variación del 10,1 % que el Gobierno del presidente argentino, Javier Milei, incluyó al diseñar el Presupuesto para este año.
El ministro reconoció que al interior del Gobierno creían que para enero de 2026 ese proceso se encontraría más consolidado, pero que “el ataque político del año pasado” hizo que la meta no se cumpliera.
La actualización del IPC fue un requerimiento del Fondo Monetario Internacional (FMI), que en un informe de agosto hizo referencia a la necesidad de que el país “refleje mejor los cambios estructurales en los patrones de costos” y “mejore la calidad de los datos”.
En un informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA) difundido el pasado viernes, el organismo aseguró que, con la nueva metodología, tenderían a impactar más las actualizaciones de las tarifas de los servicios públicos, que aumentaron considerablemente desde la asunción de Milei debido a la eliminación de los subsidios, los mecanismos indexatorios en alquileres y expensas, y la evolución de los salarios.
Sin embargo, el ministro aseguró este lunes que la inflación de enero, medida con el nuevo índice, “daba un poco más abajo” que con el sistema de medición actual.
Milei prometió durante su campaña presidencial “exterminar” la inflación en Argentina que, en diciembre de 2023, mes de su asunción, se disparó hasta una tasa mensual del 25,5 % y una tasa interanual del 211,4 %.
Tras una desaceleración al 117, 8 % en 2024, la inflación bajó al 31, 5 % en 2025, la menor tasa en los últimos ocho años.
Fuente: EFE.