Reconoció que es importante el respaldo de su partido para permanecer en equilibrio y sostuvo que una eventual pelea con el vicepresidente le puede costar el Gobierno. “Tener un equilibrio con tu partido no es una cuestión de dependencia ni sometimiento, así funciona la democracia. Yo no debería ser lo que yo quisiera solamente, yo tengo que ser capaz de convencer a otros que lo que yo planteo es el camino correcto. En la historia política paraguaya, que ha sido bastante exitosa en estos 34 años de democracia, vemos, por ejemplo, que los mayores problemas se han dado con las peleas entre un presidente y un vicepresidente, o la pelea entre un presidente y el presidente del partido”, expresó.
Sostuvo que su relación con Alliana y Cartes garantiza una gran estabilidad y que la clave está en saber resolver las diferencias. Por eso, Peña considera estratégico mantener su espacio de reunión con los referentes de su Gobierno como un gestor de crisis, como denominó al comando.
“Ese espacio hemos utilizado a lo largo de la campaña y tiramos los problemas ahí y cada uno desde su óptica contribuye”, manifestó.