La cuenca del lago Ypacaraí se extiende por 21 municipios del país, 13 de ellos están situados en el departamento Central, 5 en Cordillera y 3 en Paraguarí. Es decir, este universo comprende alrededor de un millón y medio de personas “como mínimo”, estimó el titular de la Seam, en contacto con ULTIMAHORA.COM.
En ese contexto, la ciudad de San Lorenzo es la que cuenta con mayor cantidad de pobladores, alrededor de 300 mil, seguida de Capiatá, Luque, Ypacaraí, Areguá e Itaguá, entre otras.
Osnaghi reconoció que la salud de estas personas podrían verse afectadas, por lo que los pobladores deben acatar las recomendaciones del Ministerio de Salud Pública.
Estudios laboratoriales realizados en Brasil confirmaron en setiembre pasado la presencia de algas tóxicas en el lago -que contienen cianobacterias, peligrosas para la salud de las personas y de los animales, por lo que <strong>la cartera sanitaria prohibió consumir peces y beber agua del cauce</strong>. Estas especies presentan un crecimiento masivo en el lugar, donde ya se registró la mortandad de peces, presuntamente, por la presencia de fosfatos de desechos industriales y aguas residuales vertidos en él durante varios años.
Actualmente, la Secretaría del Ambiente con acompañamiento de otras instituciones busca determinar las causas de la contaminación del cauce, también conocido como Lago Azul. Esta semana se extrajeron muestras de dos de los arroyos (San Lorenzo y Tayazuapé) que desembocan en el lago, con el objetivo de buscar soluciones para depurar el recurso hídrico.
Las personas pueden sufrir entumecimiento, debilidad, incoordinación e incluso parálisis muscular si ingresan al lago, esa es la alerta de Salud Pública. Dentro de las cianobacterias, la toxina saxitoxina produce en los seres humanos neurotoxicidad: parestesias y entumecimiento de los labios y la boca, se extienden a la cara, cuello, extremidades; también puede causar debilidad; incoordinación y parálisis muscular, siempre según la misma fuente.
En tanto, los efectos son incluso más peligrosos para los animales, produciendo falta de coordinación, y muerte por insuficiencia respiratoria.
<h2> Taponamiento </h2>
En la mañana de este viernes, una comitiva integrada por la Seam, el Ministerio de Obras Públicas (MOPC) y el Centro Multidisciplinario de Investigación Tecnológica de la UNA (Cemit), comenzó un trabajo de monitoreo de la circulación del agua del río Salado.
Osnaghi precisó que la intención es determinar el caudal de agua que ingresa del arroyo Pirayú (inicio del lago) y cuál es el caudal que debe ser tratado del río Salado. Esto, para poder comprobar, bajo estudios técnicos, si existe un taponamiento en la zona del salida del Salado.
Hoy el nivel del agua del lago Ypacaraí presenta un volumen importante, en comparación con otros cursos hídricos, como por ejemplo con el río Paraguay, que bajó de nivel. “El agua del lago se está manteniendo en un nivel alto”, detalló.
Si se comprobara el taponamiento, las autoridades planean hacer una limpieza de la vegetación en el cauce del río Salado, pero solo a nivel superficial. Esto, para evitar una posible masiva salida de las aguas, lo que contribuiría en aumentar en gran volumen el nivel del agua del lago, según explicó el titular de la Seam.