Agentes de Antinarcóticos de la Policía y autoridades del Departamento Control de Centros Educativos alertan sobre la aparición y proliferación de aparentes puestos de venta de tereré cerca de instituciones educativas de Central y área metropolitana que, finalmente, son focos de distribución de drogas.
Dichos puestos se mimetizan como puntos de venta, pero son montados para la comercialización de crac a estudiantes.
En ese sentido, la jefa de Control de Centros Educativos, subcomisaria María Agustina Achucarro, dijo que se encuentran investigando cerca de seis casos en cuanto a esta modalidad.
REDUCCIÓN. Además de la comercialización, los supuestos vendedores de la bebida refrescante también reducen todo tipo de objetos, lo que facilita que los estudiantes accedan a la droga.
Desde teléfonos celulares, hasta cadenas y prendas son los objetos que intercambian para el consumo.
La Secretaría Nacional Antidrogas había comunicado que de 79 intervenciones de focos de distribución de droga en Central y área metropolitana, un total de 46 locales estaban ubicados en las cercanías de centros educativos.
Entre estos focos están los negocios utilizados como fachada, con el fin eludir el control de los investigadores.
Las modalidades utilizadas por los traficantes cerca de colegios son varias.
En Caacupé se desbarató el modus operandi de los traficantes que comercializaban crac entre chipas.
En San Lorenzo, una mujer que supuestamente era vendedora ambulante fue descubierta haciendo delivery de marihuana, según datos de Antinarcóticos.
En Areguá, una supuesta frutería, ubicada cerca del colegio nacional Cadetes del Chaco, se dedicaba a vender droga a los estudiantes. Se detuvo a Lorenza Grance (43) y a Casildo Cabrera (46), según datos policiales.