El dirigente de izquierda, de 34 años, llegó al cargo en enero impulsado por una ola de apoyo a sus políticas socialistas democráticas, que incluían transporte en autobús gratuito y supermercados gestionados por la ciudad, financiados en parte mediante un aumento del impuesto a la propiedad.
Pero la oposición del gobierno estatal y de miembros del concejo municipal aparentemente llevó al alcalde a buscar otras medidas para ayudar a cubrir el déficit presupuestario de Nueva York, que alcanzó unos USD 12.000 millones.
En febrero, Mamdani quiso aumentar en un 9,5% los impuestos a la propiedad para todos los dueños, una medida que habría recaudado USD 3.700 millones pero que necesitaba la aprobación tanto de la gobernadora estatal de centro como de la legislatura de Nueva York.
Mamdani dijo que el presupuesto para el año fiscal 2027 había sido equilibrado y que ahora pasará al concejo municipal para su votación.
“Este presupuesto no aumenta los impuestos a la propiedad y se niega a recortar servicios”, dijo Mamdani al presentar su primer presupuesto a la prensa. “Rescatamos a la ciudad de Nueva York de un precipicio fiscal existencial”.
Sin embargo, el alcalde podrá atribuirse una victoria tras haber logrado anteriormente el apoyo a un impuesto sobre las residencias no principales valuadas en USD 5 millones o más, bautizado como “pied-a-terre tax” (impuesto a la segunda vivienda), que se prevé genere más de USD 500 millones de ingresos anuales.
Junto con esos nuevos ingresos, el déficit presupuestario también cerrará con medidas técnicas, entre ellas que el estado otorgue permiso a la ciudad para reestructurar las pensiones y conceda a la Gran Manzana flexibilidad en el tamaño de las clases escolares.
Fuente: AFP.