Diversas manifestaciones se vivieron en Asunción en las últimas semanas (algunas desorganizadas que afectaron a terceros y otras sí, muy bien realizadas) para buscar la reducción en el precio del pasaje del transporte público.
Casi no me quedan dudas de que la presión ciudadana conseguirá el objetivo y el boleto volverá a costar G. 2.000. Por el bien de todos los que viajamos en bus, ojalá se dé pronto. Sin embargo (dando por hecho que se consiga la meta), yo me pregunto: ¿Y luego qué? ¿Qué más podemos hacer para mejorar la calidad de nuestro transporte público?
Porque no debemos ser ingenuos. Si los transportistas aceptan bajar el precio del pasaje, automáticamente, buscarán otra forma de justificar “las operaciones a pérdida”. En los años anteriores se cansaron de explicar que el subsidio del Gobierno apenas les alcanzaba para comprar uno o dos buses nuevos y formalizar a los choferes.
Si el boleto vuelve a costar cuatrocientos guaraníes menos, empezará otra maniobra chantajista para justificar los malos servicios, tal como vinieron haciendo siempre los empresarios. No se renovará la flota ni mejorará la atención de los conductores. Además, nos exponemos a nuevas reguladas. Si las cosas no mejoran con G. 2.400, mucho menos mejorarán con G. 2.000.
Por ende, lo interesante sería ver más allá del boleto y analizar qué otros proyectos tenemos en el horizonte para presionar a nuestras autoridades. El primero de ellos es el Metrobús. Luego de tres años de lucha con el Congreso, finalmente se tiene luz verde para obtener el crédito del BID y empezar la reforma del transporte. Tal vez sea solo en una avenida (Eusebio Ayala) como objetan los críticos, pero el oxígeno que dará a la población será muy importante.
El MOPC anunció que recién entre octubre y diciembre de este año (casi 2015) se dará el llamado a licitación. Es larga la espera. La ciudadanía también podría presionar para que se aceleren los procesos y que el proyecto no caiga en las conocidas “rotondas sin salida” que solo benefician a diseñadores, consultores, expertos y gobernantes de turno. Que el Metrobús se concrete rápido y sea realmente la población la favorecida.
Por otro lado, no debemos olvidar el proyecto de reactivación del tren urbano. Hace más de diez años que existen iniciativas para volver a tener un tren que conecte a Asunción con Ypacaraí, lo que descongestionará enormemente el tráfico. Por suerte, Fepasa y el MOPC están volviendo a trabajar en este sistema y depende de nosotros, los usuarios del transporte público, que este proyecto no vuelva a quedar en el olvido.