El escritor y editor japonés Akira Kimura visitará Paraguay para compartir su experiencia en el mundo del manga y el animé a través de dos conferencias abiertas al público, organizadas por la Embajada del Japón en Paraguay. Las charlas, tituladas ¿Qué es el ciclo de la felicidad en torno del manga? – El paisaje más allá de la imaginación, se realizarán este lunes 16 de marzo en el Auditorio Prof. Dr. Luis H. Berganza de la Universidad del Pacífico Paraguay y el martes 17 en la Asociación Japonesa de Asunción (Dr. Osvaldo Chávez casi avenida República Argentina).
La visita del directivo forma parte de las actividades conmemorativas por el 90 aniversario de la inmigración japonesa al Paraguay, una fecha significativa dentro de las relaciones culturales entre ambos países. Kimura es director de la editorial Ichijinsha, parte del influyente grupo editorial Kodansha, una de las empresas más importantes del mundo en la publicación de manga.
Lea más: Mañana arranca el Asunciónico: Tres días de música, alegría
En conversación con ÚH, el editor señaló que llega con gran expectativa de conocer al público paraguayo y su vínculo con este fenómeno cultural.
“Me han dicho que en Paraguay hay muchos fanáticos del manga y el animé. Me gustaría intercambiar opiniones con ellos para conocer su entusiasmo y descubrir qué géneros son los más populares”, expresó.
Kimura también manifestó curiosidad por la cultura local. Comentó que recientemente vio la película The Mission, ambientada en las Misiones Jesuíticas del siglo XVIII. “Aprendí sobre la historia de los jesuitas y los guaraníes. Me llamó la atención que, en esa misma época, los misioneros jesuitas también llegaron al Japón para predicar su fe”, señaló.
Un fenómeno cultural global
Aunque el manga nació en Japón, hoy se ha convertido en un fenómeno cultural global. Según Kimura, una de las claves de su expansión es la combinación entre historias imaginativas y el ecosistema cultural que lo rodea.
“El animé que se puede ver simultáneamente en distintos países permite que muchos lectores se interesen primero por la animación y luego por el manga original. Además, estas historias generan emociones muy intensas y se complementan con otras formas de expresión de los fans, como el cosplay o el karaoke”, explicó.
Te puede interesar: Una batalla tras otra se impone a Pecadores en unos Oscar marcados por la brevedad y la política
En las últimas décadas, la industria ha experimentado una fuerte diversificación de géneros. El editor señaló que en Japón han crecido especialmente las historias de fantasía y fantasía romántica, así como nuevos géneros dirigidos a lectoras, entre ellos el teens’ love y el girls’ love.
Sin embargo, el formato también enfrenta desafíos frente a nuevas tendencias digitales. Kimura mencionó el auge de los webtoons coreanos, diseñados para una lectura vertical en teléfonos inteligentes. “Los mangas tienen una composición de viñetas más complejas que puede resultar difícil para algunos lectores, mientras que los webtoons permiten seguir la historia simplemente desplazándose hacia abajo”, comentó.
Muchas de las series de animé más populares nacieron primero como manga. Kimura explicó que el proceso de adaptación implica transformar ilustraciones bidimensionales en un universo animado mucho más complejo.
“El manga suele producirse entre el autor y el editor, mientras que el animé requiere un gran equipo: director, diseñadores de personajes, actores de voz y guionistas. Uno de los retos es trasladar fielmente a los personajes del mundo 2D al 3D, asegurando que sus movimientos se vean naturales”, explicó.
En ese sentido, señaló que incluso detalles aparentemente simples, como el movimiento del cabello de un personaje al correr, pueden convertirse en desafíos técnicos decisivos para la calidad final de la animación.
Lea más: Entre Telones: El nuevo espacio de streaming de ÚH
Consejos para futuros mangakas
Antes de convertirse en editor, Kimura también fue autor de manga. Comenzó a dibujar durante su etapa universitaria y llegó a ganar el Premio Kodansha Chiba Tetsuya en 1986. Esa experiencia le dejó lecciones que hoy comparte con quienes desean seguir ese camino.
“A quienes quieren ser mangakas les diría primero: una vez que empiecen a dibujar, termínenlo. Si una obra no está terminada, no puede evaluarse”, afirmó. También recomendó buscar opiniones externas para lograr una mirada objetiva sobre la obra.
Para el editor, el elemento decisivo para que una historia perdure en el tiempo es su capacidad de emocionar al lector. “Las historias memorables son aquellas que logran conmover profundamente o incluso cambiar la perspectiva de la vida. Cuando una obra genera muchas emociones, es más probable que conquiste el corazón del público”, sostuvo.
Kimura considera además que el manga puede convertirse en un puente cultural entre Japón y otros países. “Si un fan japonés y uno paraguayo comparten su personaje favorito, pueden iniciar una conversación muy interesante. A través del manga nacen interacciones y encuentros entre culturas”, concluyó.