Por Marisol Ramírez
El dúo de soft rock, Air Supply, integrado por el inglés Graham Russell y el australiano Russell Hitchcock, ofreció anoche una velada cargada de romanticismo, un verdadero homenaje al amor a través de sus más grandes éxitos, popularizados en las décadas del 70 y 80. El dúo, formado en Australia en 1975, repasó canciones que en algún momento dejaron huella en los corazones de los presentes, y fueron cómplices para alimentar el amor de parejas de varias generaciones.
A pesar de la inclemencia del tiempo, el público no se movió. Mucha gente soportó las ráfagas de intensa lluvia que cayeron sobre la ciudad capital, antes del concierto, resguardándose como podía en las instalaciones del club.
El show arrancó con Even the Nights Are Better, seguido por Just as I Am y Every Woman in the World. Cuando eso el público ya se lanzaba con gritos y aplausos, además de acompañar a viva voz a los artistas, expresando así su aprobación por los primeros tramos del show.
“Gracias damas y caballeros, una vez más es un placer estar aquí, gracias a Dios lo hicimos”, fueron las primeras palabras en inglés de Hitchcock, ante un público emocionado, para luego interpretar el clásico Here I Am.
“Hola Asunción ¿pueden creer que paró de llover? Celebramos el Día de la Madre y la Independencia... están listos para más música?”, expresó a su turno Russel, provocando aplausos. El concierto siguió con Chances, Dance With Me, The Power Of Love, Me and the River -previa introducción del origen del tema-, Two Less Lonely People In The World, entre otros. Hubo emoción y nostalgia cuando Russell fue el centro del escenario, con su guitarra y un taburete, o cuando bajaron para estar más cerca de sus seguidores. El sistema de luces y sonido fue de alta calidad, por lo que los fans -muchos de los cuales no paraban de tomar fotos y filmar- pudieron disfrutar de un show impecable en esos aspectos.
Las canciones, en su mayoría, eran coreadas por el público y, en general, se percibió la alegría y la satisfacción de los presentes por ser parte de un show en donde lo más importante fue el reencuentro con el romance y la nostalgia, a través de temas que, logrando superar las barreras del tiempo, hoy ya son inmortales.