La escalada de casos de violencia en el país, que en muchos casos resulta ser extrema con derivación fatal, ha encendido las alarmas sobre una profunda crisis de convivencia social. “No estamos resolviendo un conflicto desde una cultura de paz”, afirma al respecto la fiscala María Segovia, de la Unidad Especializada en Violencia Familiar.
Sobre a qué refiere con una cultura de paz, la agente explicó que “es la manera de dialogar, confrontar y cortar situaciones de violencia para poner el límite dentro del marco del respeto”.
El reciente caso registrado en la ciudad de Eusebio Ayala, Departamento de Cordillera, ha vuelto a poner en escena los hechos de violencia de género y la desprotección de las autoridades. Las investigaciones del caso refieren que los sospechosos, sin contar con un claro vínculo con las víctimas, persiguieron a las chicas, las raptaron y terminaron hiriéndolas a tiros, luego de estar bailando toda la noche con ellas en una fiesta posterior a una jineteada.
En el hecho fue asesinada Rebeca Martínez Aricaye (28) de tres disparos de arma de fuego y heridas con cuchillo, mientras que Carolina Aguilar (32), continúa luchando por su vida después de recibir un balazo en el mentón.
“La situación que estamos viendo, muchos hechos de violencia, llama también a la reflexión de cómo estamos educando nuestras familias. No nos estamos formando en una cultura de paz”, analizó la agente fiscal.
Además, menciona que la manera en que se arreglan los conflictos, ya sea en las familias, los espacios sociales, colegios o escuelas, o en cualquier grupo social, “es la violencia la primera forma en la que se tiene para solucionar”.
19 CASOS DE FEMINICIDIOS. En un primer momento, el crimen de Rebeca fue caratulado como feminicidio, pero luego la Fiscalía cambió su postura calificando el hecho como homicidio doloso. Igualmente, la cifra de feminicidios que la Fiscalía lleva investigando en lo que va del años es alarmante. Se trata de 19 casos de feminicidios, que encienden las alarmas en materia de prevención.
Respecto a los sospechosos en el crimen de Rebeca, la fiscala señala que se tratan de personas con antecedentes de violencia. “Esta persona es muy violenta. Son personas muy violentas, con antecedentes por hechos punibles sumamente graves”, refirió la fiscala Norma Salinas, quien imputó a los principales sospechosos, Junior Delvalle (30) y Édgar Clodomiro Rodríguez (28).
Por su parte, la fiscala especializada en Violencia Familia, María Segovia, advirtió sobre los diferentes tipos de violencia. “No siempre la violencia es física o se materializa con un maltrato o una amenaza de muerte, tenemos 15 tipos de violencia”, explica.
“Inicia de una manera sutil, donde la mujer que lo sufre trata siempre de justificar las agresiones con frases como ‘el estaba nervioso’, ‘él estaba bajo los efectos de alcohol’ o ‘tuvo un mal día’”.
Sin embargo, está situación va escalando y esa escalada es lo que puede terminar en feminicidio. Pese a señalar que “no todos los hechos de violencia terminan en un feminicidio”, instó a que las víctimas soliciten ayuda desde un primer inició del cambio de conducta o algún tipo de agresión sufrida.
Por otra parte, la fiscala Maricel Orihuela asume que este tipo de hechos de extrema violencia no se analizan desde un hecho aislado. “Son situaciones que se van dando en la vida cotidiana de este tipo de personas (víctima y agresor). Nosotros analizamos los antecedentes y en la mayoría de los casos se ejerce un control excesivo sobre la mujer, hostigamientos, violencia previa, donde también sufre toda una familia, en especial los hijos”, remarcó.
- 19 casos de feminicidios fueron intervenidos por el Ministerio Público desde lo que va del año.
Fiscala aconseja cómo prevenir el ciclo de la violencia
La fiscala especializada en casos de violencia, María Segovia, explicó sobre el ciclo de la violencia, la manera de cómo inicia la agresión física, verbal, psicológica, o de otra índole, para luego dar paso al arrepentimiento, y luego nuevamente dar lugar a la reconciliación, etapa conocida como “luna de miel”, pero que en poco tiempo se vuelve a acumular la tensión para volver ciclo vicioso de repetirse la agresión.
Por ello, la agente recomendó primeramente identificar los “actos más sutiles que pueden tornarse en violencia, como las conductas de control, los casos de celos reiterados, como el famoso “envíame tu ubicación en tiempo real”, “pasame una foto de dónde estás” y otros patrones que cambian el comportamiento del agresor.
“Esto desemboca en un aislamiento y control, que son las primeras manifestaciones de este tipo de violencia”, advierte Segovia.
También están los inicios de prohibiciones, como “no te vistas así porque pareces una p...” y otros similares. En ese sentido, la fiscala explica que en ese un punto ya existe una descalificación hacia la persona.
“Mi manera de vestirme es la expresión de mi personalidad, un derecho constitucional de expresarnos libremente”, resaltó al respecto la agente, además de lamentar que este tipo de actos ya están normalizados, incluso en el noviazgo.
“Si esta persona no respeta estos límites, no se va a poder construir una relación basada en el respeto, en la armonía, en la paz”, aclara. Por último, aconseja que “con la violencia uno tiene que ser radical”.
- “Actos sutiles desembocan en un aislamiento y control, que son las primeras manifestaciones de este tipo de violencia”. María Segovia, fiscala.