25 feb. 2026

ADEC, 44 años y las fortalezas para un mejor futuro

La Asociación de Empresarios Cristianos lleva más de 4 décadas trabajando en una transformación positiva de la sociedad, incidiendo, conectando, enseñando, debatiendo, uniendo y premiando, entre muchas otras acciones. Es una combinación de socios, aliados, colaboradores, amigos y seguidores que, bajo distintos niveles de voluntariado y diferentes programas y acciones, trabajan bajo un plan estratégico y el árbol vertebral de la responsabilidad social.

Bajo diferentes circunstancias ha tenido momentos de roles más críticos, otros más cercanos a la Iglesia Católica, algunos de mayor expansión o crecimiento, otros con más diversidad de actividades y otros con más incidencia educativa y transformadora en el sector empresarial. Sus past-presidentes, su Junta Directiva y sus Comités trabajan bajo un estatuto y reglamentos que permiten diferentes niveles de contribución y han logrado que haya periódicos cambios, evitando “presidentes eternos” y que se debatan y creen luego nuevos programas, nuevas actividades. Ha liderado o apoyado diálogos interinstitucionales y alianzas, así como la transparencia, la lucha contra la corrupción, la responsabilidad social, la rendición de cuentas, la participación de las mujeres y jóvenes, la tolerancia, la inclusión y el respeto, las empresas familiares, la economía circular, las empresas B y en todas sus variantes la búsqueda del bien común. Es parte de UNIAPAC, lo cual le da la extensión internacional que es tan importante no solo como una opción de amigos o socios empresariales en otros países, sino para el intercambio de buenas prácticas y aprendizajes. La ADEC se disfruta cuanto uno más participa.

No se trata de una organización perfecta, ni empresas perfectas ni empresarios o emprendedores perfectos. Se trata de dialogar, aprender, reparar o corregir y seguir el camino respondiendo con frecuencia las preguntas “¿Qué hubiera hecho María?”, “¿Qué hubiera hecho Jesús?”. Al mismo tiempo, el prestigioso programa Premios cumple 30 años, mostrando en sus distintas categorías empresas exitosas que, sobre todo, respetan a sus públicos, ya sean colaboradores, proveedores, socios, clientes o comunidades y buscan impactar más allá de vender o ganar dinero. Son ejemplos que inspiran y ojalá más empresas se animen a postularse a las premiaciones futuras, porque abrir las puertas a ser estudiadas es un acto de humildad que engrandece, y la cuestión no es el premio, es el aprendizaje del camino.

La ADEC es una de las organizaciones donde se nota que hay gente comprometida, gente que ayuda, que aporta valor, y todo ello fortalece para seguir construyendo, sobre bases y valores sólidos, un mejor futuro. Nuestros aciertos nos benefician, nuestros errores perjudican a los más carenciados.

Que Dios nos ilumine y el Espíritu Santo nos conceda humildad y discernimiento para seguir aprendiendo.

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