El hecho ocurrió en la noche del viernes último y la víctima fue Julio César Insaurralde Cubilla (57), subadministrador de Aduanas de Ciudad del Este. Los marginales le aplicaron un golpe en el rostro, mientras le exigían que entregue el dinero que suponían que el funcionario tenía en su poder, según el reporte policial.
Los asaltantes fueron cuatro hombres, que portaban armas largas, chaleco antibalas, kepis y tapabocas, y llegaron a efectuar dos disparos, uno contra el vehículo de la víctima y otro hacia el hijo del funcionario aduanero.
La Policía informó que los marginales huyeron al no hallar objeto de valor, ni dinero. Los delincuentes presumiblemente buscaban el producto de una posible recaudación paralela, atendiendo a que en años anteriores otros funcionarios ya habían sido asaltados.
Los atracadores se desplazaban en un auto Toyota, Premio, blanco, con el que interceptaron la camioneta Toyota, Hilux, negra, propiedad de la víctima.
Los delincuentes ya habían ido a preguntar por el funcionario aduanero al mediodía del viernes, preguntando por su identidad y la de su hijo, lo que ya le tenía en estado de alerta a la familia, según la denuncia.
Insaurralde Cubilla volvía de su trabajo, a las 18:40, cuando a metros de su domicilio en el barrio San Isidro de Ciudad del Este, fue interceptado por los marginales. El atraco se produjo en pleno vecindario, en el horario en que la mayoría de los vecinos se encontraban en sus domicilios.
Uno de los asaltantes realizó un disparo de escopeta que impactó el faro delantero izquierdo. La víctima fue obligada a descender de su rodado y subir al lado del acompañante, para ser indagado dónde tenía guardado el dinero. También golpearon a su víctima, mientras exigían la entrega de dinero. Dos de ellos, revisaron el interior de la camioneta, pero como no hallaron objetos de valor, ni dinero en efectivo, abandonaron el sitio, indica el informe de la Comisaría 2a del barrio Ciudad Nueva.
El hijo por su parte reveló que corrió hacia el lugar con intención de auxiliar a su padre, pero uno de los marginales realizó un disparo intimatorio hacia él, por lo que tuvo que lanzarse al suelo.
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