Ya está a la venta en la casa de subastas por internet Ebay al precio de 42 euros. Retratarla con camisa de fuerza no parece una exageración si es verdad lo que cuenta News of the world.
Este tabloite británico asegura en su edición de hoy lunes que, en una semana de tratamiento, la cantante ha tratado de ahorcarse con una sábana tras pedir a su ex marido que le dé otro bebé y de escribir el número de la bestia, el 666, en su cabeza rapada mientras corría por la clínia al grito de “soy el Anticristo”.
Sigue la caída en picado de la otrora diva del pop Britney Spears que, paradójicamente, ganó en 2002 el premio Chica Barbie con el que Mattel reconoce a las chicas que realizan sus sueños como Barbie.
Tras años en lo más alto, la cantante no para de proporcionar morbosas noticias a tabloides y televisiones que se hacen eco de cambios de look, tatuajes, entradas y salidas en centros de desintoxicación o agresiones a paparazzis.
A rebufo del escándalo, unos avispados han creado la Britney rehabilitación, una muñeca similar a una Barbie pero con la cabeza rapada y vestida con camisa de fuerza y pantalón de chandal rosa.
Para evitar posibles demandas, el juguete no se llama Britney Spears sino Britney Shears, un juego con su nombre que a la sazón significa Britney se esquila. En la caja, acompañan a la muñeca a modo de accesorios dos portadas dedicadas a su tremendo cambio de look. Poco han tardado en hacer la versión de plástico de la nueva y desmejorada Britney, tras pasar por la peluquería y el centro psiquiátrico, tal y como sucedió con la oreja de Evander Holyfield tras ser mordida por Mike Tyson, que salió a la venta en chocolate al día siguiente. Cuesta 42 euros.
Sufre depresión postparto
A finales de mes, la misma casa de subastas online registró varios intentos de venta de un supuesto mechón de pelo de la cantante. Se llegó a ofrecer hasta un millón de dólares por el pelo, una lata de Red Bull y un mechero bic que supuestamente Spears utilizó durante su cambio de imagen. La muñeca no es más que otro chiste a cuento de su estado. También los programas de humor han encontrado en ella un filón para la gracia fácil. Pero no todos los ven así.
Tras un par de semanas en las que Spears y la difunta Anna Nicole Smith han sido las protagonistas de la crónica social estadounidense de una forma desaforada, un presentador de televisión ha puesto la voz de la cordura. El conductor del espacio de la CBS Late late Show, Craig Ferguson, anunció en su monólogo que arranca el programa -al mas puro estilo Buenafuente-, que va a hacer “algo diferente” a lo que se acostumbra a ver en la pequeña pantalla. Ferguson ya no hará más bromas fáciles en torno a Spears mientras siga enferma.
Al presentador que “le ha estado preocupando últimamente que se hagan bromas sobre famosos que realmente precisan ayuda”. En este sentido, Ferguson declaró que “la comedia debe tener alegría implícita” y debe emplearse “para atacar a los poderosos y no a los que son vulnerables”. Sobre el extraño comportamiento de la cantante, han confirmado que está siendo tratada por depresión postparto en el centro en el que ingresó la semana pasada. Al parecer, los doctores creen que la tristeza sufrida por la artista tras el nacimiento de sus dos hijos está detrás de su creciente abuso de sustancias como las drogas y el alcohol, aunque también consideraron la posibilidad de que sufriera un trastorno bipolar.