04 ene. 2026

93 legisladores: Podrían retirar G. 518 millones en cinco años

Según datos de la Caja parlamentaria, están en lista de espera 93 legisladores que ingresaron en 2023 y si deciden retirarse con un período de aportes se llevan cada uno G. 518 millones a su casa

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Premio asegurado. Con un periodo, Yamy Nal es una de las senadoras que a su retiro puede optar por la jugosa suma.

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Un parlamentario paraguayo, senador o diputado, puede llevarse al término de 5 años de aporte a la Caja de Jubilaciones y Pensiones, más de G. 500 millones si decide retirarse.

Esto si es que resuelve ya no competir por la reelección o en todo caso si se presenta, no gane.

La Caja tiene previsto solventar el retiro de 93 legisladores al terminar este periodo. En el caso de que decidan retirar sus aportes significaría desembolsar G. 48.217.896.000 para ese total de legisladores que ingresaron en el 2023.

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Cabe decir que los parlamentarios aportan a la Caja el 22% de lo percibido para algún día jubilarse, siempre y cuando no reclamen sus aportes anticipadamente.

El cálculo de lo que podría corresponder a cada uno, se obtiene dividiendo entre 93 el total de esa suma mencionada arriba.

Es lo que se proyectó en la última sesión para clasificar los jubilados, pensionados.

El resultado arroja un monto de G. 518.472.000, para cada uno, en un promedio de G. 100 millones por año.

En caso del retiro de aportes es una de las modalidades habilitadas por la actual Ley de Jubilación parlamentaria, denominada jubilación vip.

La senadora liberal Celeste Amarilla había señalado recientemente, durante una de sus intervenciones en el Senado, que muchos de sus colegas “son senadores por accidente y que no pisarán este lugar nunca más”.

Ella hacía referencia específicamente a su colega Noelia Cabrera, aliada de Honor Colorado, quien está involucrada en el polémico caso de los neposobris, que terminaron renunciando.

En el caso de Cabrera así como de otros que por propia voluntad decidan ya no intentar el rekutú o ya no ingresen, la opción que les queda es retirar sus aportes.

DIFERENCIA. Muy por el contrario, los haberes en concepto de aporte que los trabajadores del sector formal privado aportan a Instituto de Previsión Social (IPS) no son devueltos, sino como jubilación una vez cumplidos los 25 años de aporte y 60 años de edad. Ninguna legislación establece la posibilidad de retirar los aportes en el caso de que uno lo requiera. Es decir, el retiro de aportes es una modalidad exclusiva del ámbito parlamentario y de otras cajas fiscales de privilegio. Esto no queda ahí teniendo en cuenta que los trabajadores comunes, en el caso de optar por la jubilación anticipada o extraordinaria, deben cumplir 55 años y haber aportado 30 años.

En el Parlamento, la fórmula es más sencilla porque solo deben aportar 10 años o dos periodos parlamentarios para jubilarse, además de la opción de retirar aportes.

Según la categoría y los años de aportes, un parlamentario puede percibir su jubilación.

Para la jubilación ordinaria se tiene estipulado el cobro de G. 20.932.450, según el cuadro que en la última sesión expusieron los senadores. En esta categoría existen 66 ex parlamentarios.

En el caso de una jubilación extraordinaria con diez años de aporte, la suma orilla los G. 12 millones.

Hasta familiares se benefician. Además, para el caso de que fallezcan los parlamentarios, entonces aseguran el futuro también de sus viudas y viudos, quienes tienen derecho a percibir el 40% del último haber jubilatorio.

Este último punto tampoco es posible para un trabajador formal, ya que no se incluye dentro del beneficio.

Cabe señalar que los parlamentarios se asignaron un autoaumento dentro del Presupuesto General de la Nación (PGN).

A partir de este año, sus ingresos saltaron de G. 32 millones hasta G. 38 millones, entre dieta y gastos de representación.

El propio Estado volvió a reincorporar una partida del presupuesto para solventar la caja parlamentaria.

518 millones de guaraníes es lo que puede percibir al término de los 5 años de aporte en la Caja un parlamentario.

Los diputados pretenden más beneficios con polémica ley

Los senadores rechazaron en la última sesión de la semana pasada, una iniciativa de Diputados que había dado media sanción a la modificación de la Ley 6112/2018 del Fondo de Jubilaciones y Pensiones del Congreso.

La iniciativa vuelve a la Cámara Baja y queda en sus manos ratificarse o finalmente aceptar la negativa que le dio el Senado.

El documento plantea que aquellos con “permiso” o en caso de “renuncia” y con 7 años en el Parlamento puedan seguir aportando hasta jubilarse, una vez reunidos los años de aporte fijados por ley. Mientras tanto, un trabajador común debe cumplir 60 años y 30 años de aporte.

La iniciativa plantea incorporar la figura del afiliado voluntario, que no es sino aquel que sigue aportando a la Caja hasta recibir una de las modalidades de jubilación establecida, en este caso la jubilación extraordinaria, que se da con 10 años de aporte; es decir, con dos periodos en el Parlamento.

“Cuando el afiliado, con un mínimo de 7 años de antigüedad como aportante, deje de ser miembro del Poder Legislativo sin haber cumplido los requisitos para obtener la jubilación tendrá derecho a solicitar a la Comisión su continuidad en el Fondo dentro del plazo de 6 meses desde su retiro, como afiliado voluntario, por el tiempo de aportes necesarios y la edad requerida para acceder a la jubilación”, propone la modificación.

Esta propuesta se podría considerar como una avivada de parte de varios proyectistas diputados que buscaron la vuelta a favor de aquellos legisladores que estén a medio camino de la jubilación extraordinaria.

El monto correspondiente, de acuerdo con la tabla, sería de G. 12 millones mensuales, pero por diez años de aporte. La ley establece que con 5 años de aporte, el legislador pueda retirar sus aportes.

El proyecto en sí, según explicó el senador Dionisio Amarilla, quiere cambiar las reglas de juego de la jubilación parlamentaria, y, en principio, fue uno de los que propuso el rechazo.

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