“Tuvimos dos aumentos decretados por el Gobierno Nacional. En diciembre del 2016 se decretó uno y en junio del 2017 otro. Ahí tuvimos una incidencia del 8% que debíamos adaptar al presupuesto y pedir el aumento correspondiente”, expresó el jefe comunal.
Si bien dijo que el incremento salarial para cada funcionario es de solo G. 220.000, reconoce que la cifra se hace muy grande por el número de trabajadores existentes en la Municipalidad de Asunción.
“En general, el aumento está dentro del marco que nos impone la ley y la variación del costo de vida. Ahí sale gran parte de la justificación. No es un pedido caprichoso”, indicó Mario Ferreiro.
El intendente es consciente de la necesidad de hacer una racionalización y limpiar a los planilleros de la institución, pero afirmó que mientras no se les puede castigar a los funcionarios que sí cumplen funciones específicas.
Al respecto, dijo que se iniciaron sumarios y se intervino una unidad de fiscalización, cuyo proceso debe durar entre dos y tres meses. Para el año que viene también quieren implementar el retiro voluntario y la confección efectiva de las jubilaciones.
Pese a que el pasado año se incrementó el presupuesto de la Comuna capitalina en G. 23.000 millones bajo el incumplido compromiso de concretar un plan de carreras, la Junta Municipal aprobó ayer los gastos para el 2018 con un nuevo aumento de G. 34.600 millones para pagar el salario de los 8.732 funcionarios de la institución.
El referido aumento, materializado por una adenda, se refiere al ajuste salarial para nombrados, jornaleros y contratados permanentes de la Terminal de Ómnibus y del Centro Paraguayo Japonés (CPJ) y reconocimiento a trabajadores con 25 años de servicio con reajustes de G. 100.000.
Ferreiro agregó que la suba salarial será pagada con los ingresos genuinos del municipio, atendiendo que logró aumentar en un 13% durante su administración.
PRÉSTAMO. La Junta Municipal de Asunción también aceptó un nuevo préstamo de G. 60.000 millones del BBVA para cubrir déficit temporal de caja, poniendo de garantía bonos aprobados en junio pasado por G. 100.000 millones que son para ejecución de obras.
En ese sentido, Mario Ferreiro explicó que no se trata de un endeudamiento a largo plazo porque ya se estaría cubriendo todo en enero del 2018.
Mencionó que de la deuda flotante de USD 30 millones encontrada en el 2015, se logró reducir a USD 15 millones. “Con mucho trabajo estamos ahorrando en pequeñas cosas”, afirmó a la emisora 780 AM.
Agregó que durante los cinco años de gestión debe ir cambiando la dura realidad en la comuna, a pesar de ser un proceso lento. Actualmente, el 77% de los ingresos se destina a gastos rígidos y solo el 23% se utiliza para inversión.