EFE
Alegre se refirió en el acto a unas declaraciones realizadas por la ministra de Hacienda, Lea Giménez, en agosto de 2017, durante las marchas campesinas por el centro de Asunción, en las que decía que los paraguayos “no son cavernícolas” y no pueden “salir a las calles con palos a golpear y a amenazar”.
“Ese es el desprecio que han mostrado hacia el pequeño campesino. Vamos a decirles con nuestro voto que no somos cavernícolas, que somos agricultores, que somos paraguayos y que nos merecemos el respeto”, manifestó el candidato a presidente en un discurso pronunciado casi en su totalidad en guaraní.
En esta localidad rural, Alegre se comprometió a recuperar la agricultura familiar campesina y a generar trabajo y empleo en el campo.
“Nuestras familias van a consumir el producto del esfuerzo y el trabajo del agricultor paraguayo”, añadió el candidato, en un mensaje de protección hacia la producción nacional.
Además, el político liberal, que concurrirá a las elecciones como cabeza de la alianza Ganar, en coalición con el Frente Guasu, recordó ante los presentes que otra de sus promesas es lograr un precio más barato de la energía obtenida a través de las represas hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá.
Alegre se reafirmó en la bajada tarifaria de la electricidad y recordó que esta cuestión se encuentra entre los cinco primeros decretos que firmará si gana las elecciones del 22 abril.
Ese día representa, según Alegre, la fecha de “un nuevo cambio” que terminará con el “continuismo” que para él representa su rival a la Presidencia, Mario Abdo Benítez, del gobernante Partido Colorado (conservador).