Jalil Rachid asumió oficialmente este jueves como nuevo viceministro de Seguridad Interna, en reemplazo de Javier Ibarra. El acto de asunción fue breve y fue aprovechado para destacar la carrera profesional del agente del Ministerio Público.
El primero en hacer uso de palabra fue el propio ministro del Interior, Francisco de Vargas, quien dijo que la designación de Rachid fue una propuesta planteada por él poniendo énfasis en un criterio técnico.
“Ocupó cargos dentro del Ministerio Público como secretario, asistente fiscal, para luego llegar a ser fiscal. En el transitar de su carrera nos tocó trabajar juntos y, por eso, tengo un conocimiento laboral que fue bien acogido por el presidente Cartes”, indicó.
Resaltó que durante su desempeño como fiscal le tocó trabajar en regiones del país donde la lucha contra la delincuencia no es fácil, como es el caso de los departamentos de Canindeyú y Caazapá.
Luego hizo mención de la causa de la masacre de Curuguaty, donde Rachid es muy criticado por su investigación. “Es una causa jurídica, es el resumen de la investigación de un hecho punible, pero con alto contenido político”, señaló.
Si bien dijo que las críticas son válidas, sostuvo que la acusación contra los campesinos no fue formulada exclusivamente por Jalil Rachid y que la causa finalmente será decidida por los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
PRIVILEGIO. Jalil Rachid realizó una breve declaración asegurando que es un privilegiado por volver a trabajar con el ministro del Interior y otros funcionarios con los cuales ya había compartido diferentes tareas.
“Hicimos varios trabajo conjuntamente y trabajamos muy bien. El privilegiado de trabajar con ustedes soy yo. Me comprometo a trabajar conjuntamente y estirar el carro todos juntos. La gente que me conoce sabe que esa es mi línea de trabajo”, manifestó.