30 de septiembre
Viernes
Poco nublado con tormentas
16°
30°
Sábado
Mayormente nublado
19°
32°
Domingo
Mayormente nublado
18°
31°
Lunes
Chubascos
17°
26°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Nacional
martes 20 de septiembre de 2016, 21:35

Califican de "irregular" detención de mellizos por estafa

El abogado Gustavo González Planás denunció supuestas irregularidades en el proceso que involucra a los mellizos capturados por agentes de la Policía Nacional por un caso millonario de presunta estafa.
Tras el pedido de prisión de los hermanos Mauricio Joel y Fernando Max Stadecker Cáceres, por un caso de presunta estafa consistente en una suma de más de 2 millones de dólares americanos, el abogado de ambos acusó al denunciante de "temerario".

"Saúl Castro, de nacionalidad belga, es quien hizo la denuncia y él está imputado desde el mes de mayo por haber demandado a la empresa de los mellizos con una copia de un pagaré, sin poseer el documento original que está en poder de los hermanos", explicó Planás.

"Ese pagaré fue cancelado y por eso el belga fue denunciado e imputado por posesión de documentos no auténticos y tentativa de estafa", añadió.

Explicó que la orden de captura realizada luego de la supuesta denuncia de Castro fue "irregular" porque "no hubo notificación previa".

"Él (Castro) no tiene arraigos aquí y tiene una fianza de 500 millones de guaraníes y se pasea por el mundo. Los paraguayos, con empresa en Asunción, sin embargo, tienen arresto domiciliario", dijo el abogado.

Los hermanos fueron detenidos el lunes, aproximadamente a las 13.30, en el interior del estacionamiento del Shopping Paseo La Galería, ubicado sobre la avenida Santa Teresa casi Aviadores del Chaco, en Asunción.

Según indica la investigación del caso, los mellizos fueron denunciados por Hugo Cerro, representante de la cooperativa Alterfin, una firma belga.

El documento menciona que los hermanos contrajeron una deuda de más de 2.700.000 dólares, que debía haber sido invertida para el desarrollo de entidades microfinancieras y asociaciones de productores vinculadas al comercio.

La empresa denunciante es una inversora social que moviliza capital de Bélgica para invertirlo en los países en vías de desarrollo.

Los hermanos, que ejecutaban los préstamos a través de la empresa Arasy SA, tenían un plazo para reembolsar el dinero a la firma belga y debido a la supuesta falta de pago se realizó la denuncia.