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Mundo
domingo 26 de marzo de 2017, 01:00

Atacantes yihadistas generan gran temor hasta con medios irrisorios

AFP

PARÍS - FRANCIA

El atentado de Londres, en el que un hombre se abalanzó con un todoterreno sobre peatones antes de matar a un policía con un cuchillo, se ajusta a las instrucciones de los yihadistas del grupo Estado Islámico: sembrar el terror con medios al alcance de todos.

El ataque que golpeó el miércoles el corazón de Londres con un saldo de cuatro muertos, además del agresor, fue reivindicado este jueves por la organización extremista.

La primera ministra británica Theresa May reveló que el autor del atentado era un británico que fue investigado hace unos años por los servicios de inteligencia por sospechas de violencia extremista.

El modo operatorio rudimentario del ataque del miércoles recuerda a otros perpetrados en los últimos años en varios países occidentales: camiones lanzados contra multitudes en Niza y Berlín (2016), un cura degollado en una iglesia en Normandía (2016), un coche lanzado contra dos militares en Quebec (2014) y un soldado casi decapitado en una calle en Londres (2013).

nuevo modus operandi. Se trata de métodos al alcance de todos que los propagandistas del EI han citado en varias ocasiones.

En setiembre de 2014, el propagandista oficial de la organización, Abu Mohamed Al-Adnani, ahora fallecido, instó a los “soldados del califato” a matar a policías, militares o simples civiles en los países de la coalición internacional que combaten al grupo yihadista en Siria e Irak, con cualquier arma a su alcance.

“Si no pueden hacer explotar una bomba o disparar, arréglenselas para encontrarse solo con un infiel francés o estadounidense y rómpanle el cráneo con una piedra, mátenlo a cuchilladas, arróllenlo con su vehículo…”, sugería.

El atentado de Londres es el primer ataque reivindicado por el EI en Reino Unido. En 2005, ese país fue blanco de atentados suicidas, cuya autoría fue asumida por Al Qaeda, con un saldo de 56 muertos.

Con ello los radicales enfrentan y ponen en jaque a millonarios inversiones de seguridad que emplean los gobiernos tratando de prevenir este tipo de ataques.

Millones de dólares en recursos y gastos de defensas están invertidos y miles de personas trabajan día a día tratando de prevenir estos ataques. Una nueva especie de lucha entre David y Goliat, en donde una vez más el gigante está prácticamente a merced del pequeño que osa enfrentarlo y que consigue su objetivo: Instalar el terror en la mentalidad de los ciudadanos indefensos que perdieron la sensación de seguridad.

Peligro de imitación. Frente a la ola de atentados yihadistas sin precedentes que se ha abatido sobre Europa desde 2015, países como Francia y Reino Unido han reforzado sus dispositivos de seguridad y aseguran haber evitado varios atentados.

Sin embargo, los expertos coinciden en que es prácticamente imposible prever este tipo de ataques. “Los servicios británicos reaccionaron rápido y bien, el agresor fue abatido rápidamente. Los británicos se preparan desde hace años”, señala Yves Trotignon, ex analista de los servicios de inteligencia franceses.

uso cotidiano. “Al estar preparados se limitan las consecuencias. Pero evidentemente estamos indefensos ante este tipo de ataque. El atacante de Londres estaba armado con un cuchillo de cocina y un coche. ¿Qué se puede hacer ante eso?”.

“Este tipo de ataques, perpetrados con objetos que utilizamos a diario, como vehículos o cuchillos, se han vuelto la norma, y son extremadamente difíciles de impedir”, apunta Emily Winterbotham, investigadores en el Royal United Services Institute for Defence and Security Studies en Londres. “El problema, es el fenómeno de imitación, que parece ser lo que pasó en Londres tras ataques similares en Niza y Berlín” y que hacen temer nuevos ataques de este tipo, agrega.

De hecho, menos de 24 horas después del ataque de Londres, la policía belga detuvo el jueves a un conductor que intentó arremeter contra la muchedumbre en una arteria comercial de Amberes.

En enero de 2016, un tunecino mató a 86 personas tras embestir su camión contra personas que celebraban la fiesta nacional. Unos meses después, en Berlín, el 19 de diciembre, ocurrió lo mismo en un mercado navideño con un saldo de 12 muertos.