Muchas personas la conocen por haber sido parte del programa televisivo Rojo, que se emitía por el Canal 13 y en donde un grupo de jóvenes apuntaba a crecer como artistas. Entre ellos, Valobra fue valorada por la energía de su interpretación.
“Rojo fue el trampolín que yo necesitaba para hacerme conocer”, dice al recordar la diferencia de aquella época. “Ahora podés tocar en la esquina y tenés público, pero antes no era así, hace diez años necesitabas una exposición mediática”, asegura.
Ella, al igual que una decena de grupos paraguayos, aprovecha las ventajas de las redes sociales para exponer sus canciones y la fecha de sus conciertos, en una época donde los medios de comunicación son casi innecesarios para convocar a los melómanos.
“Creo que es más fácil hoy, ya es otro el público y hay más gente abierta a consumir música nuestra sin importar el estilo. Antes era más difícil porque tenías que entrar en un canal de televisión, insertarte en la familia y ahí te prestaban atención”, añade.
Sus comienzos, sin embargo, no fueron en la televisión. La primera vez que cantó ante un público fue a los 11 años, cuando estaba en sexto grado y debía ir a un intercolegial para cantar una canción de Celine Dion. “Estaba muy nerviosa, recuerdo que tuve que cantar con un cassette encima de la cantante, con micrófono abierto”, recuerda. “Esa fue la vez que rompí el hielo”.
El interés por cantar le surgió desde niña. Según la cantante, su infancia fue muy solitaria y la escritura de canciones se volvía un medio para canalizar todo lo que le sucedía. “Ahora, con la música, mi manera de canalizar todo fue cantando, pero a medida que mi carrera fue en ascenso volví a la escritura”, asegura.
Valobra fue avanzando en su carrera uniéndose a grupos de covers y cantando por cuenta propia. Hasta que llegó a Estados Unidos en 2011 para una presentación por el bicentenario, en el Kimmel Center de Filadelfia. “Tuve un evento con la OSCA y fue ahí que me escuchó la secretaria de aquel entonces; le gustó porque fue una noche en la que hice música folclórica y me preguntó si quería ir. Hice los trámites y fui”, recuerda.
Lo mismo ocurrió cuando ganó en 2013 el Festival Internacional de la Canción en Punta del Este (Uruguay). “Una persona muy amiga de los organizadores del festival se acercó a mí cuando estaba cantando en un shopping; me preguntó si me interesaba y dijo que podía hacer un casting para viajar allá; (...) siempre me pasó lo mismo, alguien me escucha en algún lado y me pregunta si quiero participar”, recuerda entre risas.
Violencia contra la mujer
Cuando estrenó “Ella” (2015), se difundió su nombre en una campaña de comunicación a favor de la aprobación de la ley de protección integral a las mujeres contra toda forma de violencia, realizado en colaboración con ONU Mujeres, la comisión de equidad social y género de la Cámara de Diputados y el Ministerio de la Mujer.
Además de apoyar a esta causa con una canción, que fue utilizada como himno principal de la campaña, Valobra integra la Red Únete, al igual que el vocalista de Revolber, Patrick Altamirano. Su sugerencia contra el problema de la violencia contra las mujeres es que se debe buscar una sociedad con menos prácticas machistas.
“Lo que se busca primeramente es eliminar la mentalidad machista que tenemos en Paraguay y en todo lo que es Río de la Plata, somos un país donde el machismo es una cuestión cultural que viene de tiempos lejanos y ya se agotó como una forma de vida”, asegura. “Lo que se debe conseguir es la equidad de género, tener las mismas oportunidades pero respetando las diferencias, porque no somos iguales desde el punto de vista biológico, entonces es equidad más que igualdad lo que se necesita”.
¿Creés que el artista debe ser comprometido?
Creo que eso es una cuestión demasiado personal. Y uno tiene que ser lo que siente. Si hay un artista que no se quiere comprometer, no considero que esté mal, porque eso te tiene que salir desde adentro. Yo soy una persona que por mucho tiempo estuvo al margen y de hecho que sigo al margen de tirar por una ideología política. Yo quiero luchar en pro a lo que tenga que ver con la sociedad, en pro a lo que sea desde mi punto de vista lógico, porque hay muchas cosas que no son lógicas y uno quiere luchar en contra, pero hay que fijarse en el panorama y no solo en lo que uno quiere ver.
Una etapa en un disco
Luego de pasar por distintas competencias, experimentar el paso por diversos grupos de covers como The Classics y The Sinatras, Valobra estrenará este año un nuevo disco titulado Trece, donde ha entregado diez años de experiencia en la música y una recopilación de sus vivencias, que describe como una “ensalada” de su persona.
“El álbum describe lo que yo pasé en los últimos diez años. Hay canciones mías, temas de otros y versiones. Es una mezcla de lo que soy y fui en su momento”, adelanta. Las canciones, asegura, tienen un significado personal pero no existe un eje temático; se trata más bien de la culminación de una etapa. “El disco en sí es pop rock, pero vas a encontrar blues como “The Fool”, temas latinos, baladas en español, de todo”, describe.
En algún momento, no descarta realizar un nuevo disco de carácter más maduro. Pero mientras tanto, espera que durante el mes de abril pueda concluir con la producción del disco para su posterior distribución. Su trabajo más cercano, por otro lado, será integrar el jurado del programa de tv Camino al éxito, que se inicia el 7 de marzo.
“Nunca pensé que podría llegar a juzgar. Pero, después de analizar la situación, dije que es mi oportunidad de demostrar todo lo que yo aprendí y ser además ese jurado contenedor que sabe por lo que está pasando el participante del programa”, expresa.
Concluye valorando el papel del jurado como una crítica personal, señalando que la autocrítica es una de las mejores acciones personales para evolucionar como artista. “Uno es el mejor critico que se puede tener y ayudar a estos participantes a que ese proceso sea mucho mas fácil es ayudar a que se construyan como artistas y también como personas. A mí me sirvió la crítica para construir mi personalidad”, admite.
Trece, su primer disco, fue trabajado en Mix Estudios con el maestro Óscar Fadlala.