Por tercer año consecutivo, voluntarias lideradas por Rosi Varela llevaron adelante la elaboración de la tradicional chipa de Semana Santa, destinada a familias en situación de vulnerabilidad en la comunidad de San José de los Arroyos.
Más de 1.000 chipas fueron distribuidas en hogares sanjosianos de escasos recursos y la jornada se vio marcada por la alegría, la solidaridad y el compromiso social.
La acción de chipa solidaria fue realizada gracias al apoyo de varias personas que se prestaron a colaborar con la donación de ingredientes e insumos necesarios para la preparación.
De esta manera, esta actividad se está consolidando año a año como una tradición que beneficia a quienes más lo necesitan, valoraron.